Frontera

La incertidumbre laboral, a ambos lados del río Uruguay. Temen cierre definitivo de una fábrica de cerveza

Los operarios de la empresa AmBev-Cympay, ubicada en la vecina ciudad uruguaya de Paysandú —conectada directamente con Colón a través del Puente Internacional General Artigas—, se declararon en estado de alerta y movilización ante la fuerte posibilidad de un cierre definitivo de la histórica planta maltera y cervecera, ex Norteña.

Tras una asamblea general realizada en las puertas de la fábrica, el Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN) denunció públicamente que la compañía multinacional no ha garantizado la reanudación de las operaciones productivas, las cuales se encuentran paralizadas desde hace meses.

La planta sanducera atraviesa un extenso período de inactividad que mantiene en vilo a cientos de familias de la zona, impactando de forma indirecta en el dinamismo comercial.

El dirigente del SOEN, Eduardo Alza, explicó el complejo escenario que atraviesan los trabajadores: “En junio comenzamos el cuarto mes de la parada de la fábrica. Si bien veníamos con una incertidumbre importante, a nivel local conversamos con la gerencia que nos informaban que en algún punto se iba a realizar el intercambio de información entre el gobierno y la empresa. Pero la gerencia local no estaba invitada a esas negociaciones sino que lo hacía el directorio de AmBev”.

La falta de certezas sobre el futuro de la unidad productiva generó un profundo malestar en el sector gremial, desde donde apuntan tanto a la dirección de la multinacional como a las autoridades gubernamentales uruguayas por el manejo de las conversaciones.

“Tanto el gobierno como AmBev nos tomaron el pelo, nos mintieron y usan a los trabajadores para otro fin. Porque hoy no sabemos cuál es el objetivo de la multinacional con esta unidad de Paysandú. Por eso, los trabajadores le dimos el rótulo de cierre, porque es lo único seguro que tenemos”, enfatizó Alza de manera categórica durante la concentración.

Los trabajadores habían acompañado formalmente las disposiciones previas de la firma y los mecanismos de contención estatal, bajo la promesa de una reactivación pautada para el mes de agosto. Sin embargo, las garantías de reactivación se desvanecieron en los últimos días.

Alza detalló el quiebre de las expectativas: “El aviso oficial de la suspensión de tareas era hasta el 31 de julio pero no arrancará el 1º de agosto. Fuimos parte en las gestiones de los seguros de paro y apoyamos las acciones del empleador. Inclusive ayudamos a empresas tercerizadas con sus trabajadores vinculados desde hace muchos años a tareas de la maltería para que no estén desamparados”.

La problemática dejó de ser un reclamo puramente local de Paysandú para convertirse en un conflicto de alcance nacional en el vecino país, con potencial impacto en las economías regionales del litoral.

Para evaluar las medidas de fuerza a seguir y exigir respuestas concretas al directorio de la multinacional, la mesa de la Federación de la Bebida a nivel nacional se reunirá este lunes en una asamblea extraordinaria en la ciudad de Montevideo, donde se determinará el plan de acción sindical ante la crisis de AmBev-Cympay.

Fuente: El Telégrafo y El Entre Ríos