Tras un extenso proceso legislativo que culminó en las últimas horas con su sanción definitiva en el Congreso, la Argentina inicia una nueva etapa en sus relaciones de trabajo. La reforma laboral, impulsada –según el discurso oficial- como un eje central de la modernización económica, introduce cambios estructurales que buscan, dicen en el Gobierno, reducir la litigiosidad y fomentar la creación de empleo registrado.
A continuación, se detallan los pilares fundamentales del nuevo esquema, analizados por los principales medios nacionales: