El tropiezo que implicó la suspensión del Congreso partidario que estaba convocado para el pasado sábado no cambió los planes de la dirigencia radical más alineada con el gobernador Rogelio Frigerio. Se mantiene la idea de que la UCR de Entre Ríos inicie el proceso electoral de 2027 con una nueva conducción.
Acortar mandatos
Sigue en pie la voluntad de acortar los actuales mandatos, que se completan en mayo de 2027. La idea es adelantar el cambio de autoridades para noviembre o diciembre, con una convocatoria a internas para fines de octubre o principios de noviembre.Esa fecha le permitiría al intendente de Concordia, Francisco Azcué, presentarse para presidir el Comité Provincial, dado que recién a mediados de octubre reuniría los requisitos de antigüedad en su afiliación exigidos por la carta orgánica partidaria.
Según los estatutos radicales, la convocatoria a internas es una facultad del Comité Provincial que preside Alicia Oviedo. Al asumir la presidencia en mayo de 2025, la intendenta de Federal sorprendió a muchos al anunciar que sólo estaría un año al frente del partido. Había llegado allí por corrimiento de listas, en reemplazo de Azcué, quien debió resignar su postulación al ser impugnado por falta de antigüedad en su afiliación.
Esas circunstancias resultaban propicias para regularizar el calendario de renovación de autoridades, cada dos años y en años pares, lejos de los procesos electorales de los años impares. Ese orden se alteró con la pandemia, que llevó la interna de 2020 a 2021.
Modos de resolverlo
La vuelta de las internas partidarias a los años pares no es un argumento menor para justificar el acortamiento de mandato. Toda la dirigencia radical coincide en que mezclar los procesos partidarios con las elecciones de los años impares es un problema. Pero no todos plantean el mismo modo de resolverlo.Los opositores de UCR Activa advierten que la carta orgánica del partido permite elongar, pero “nunca acortar” mandatos. Y que hacerlo podría abrir la puerta a un proceso de impugnaciones que perjudicaría la vida partidaria justo a las puertas de un proceso electoral.
En el oficialismo, en cambio, sostienen que lo que resuelva el Congreso (como autoridad máxima del partido) sobre la propia organización partidaria nunca será objetado por la Justicia Electoral.
Los opositores sostienen que, ante la duda, sería mejor que las actuales autoridades partidarias completen su mandato (en mayo de 2027) y luego se llame a elecciones para un mandato de sólo un año, como una manera más legal de volver a votar en los años pares.
Pero en ese caso la UCR debería renovar sus autoridades en pleno proceso electoral para las elecciones provinciales que la mayoría supone que serán en junio, separadas de las nacionales.
Si, como casi todo el mundo espera, Frigerio convoca a elecciones provinciales desdobladas y, como la mayoría de los radicales quiere, no se suspenden las PASO en Entre Ríos, la UCR estaría haciendo su interna de renovación de autoridades en abril, un mes antes de las primarias del 2 de mayo en las que se seleccionan los candidatos a gobernador, intendentes, senadores, diputados y concejales. La interferencia entre un proceso y otro no podría ser mayor.
Después del Mundial
El acortamiento de mandatos debe ser autorizado por el Congreso partidario. El Congreso se va a reunir luego del Mundial de Fútbol, a fines de julio o principios de agosto. La posición mayoritaria sigue siendo la del oficialismo. El Congreso del sábado no cayó porque estuviera en riesgo esa mayoría, sino porque peligraba el quórum.Se podría predecir, entonces, que la renovación partidaria se producirá efectivamente este año y en una fecha que permita la postulación de Azcué.
El ala opositora del partido se opone a que la UCR sea presidida por alguien que reconoce a Frigerio (un dirigente de otro partido) como su “conductor político” y que impulsó con vehemencia la necesidad de aliarse electoralmente con La Libertad Avanza.
Dentro del oficialismo partidario hay distintas visiones sobre Azcué. Algunos lo resisten, pero otros interpretan que su llegada a la presidencia de la UCR lo potenciaría como una figura emergente en el radicalismo, con aspiraciones de un liderazgo provincial, como los que ya no hay dentro del viejo partido.
En otras palabras, opinan que ayudaría a que el dirigente que en 2023 terminó con el bastión peronista de Concordia le devuelva a la UCR la posibilidad de un gobernador radical. “Si no tenés candidato a gobernador, a la larga terminás desapareciendo”, aseguran.
Si, como todo parece indicar, Frigerio va por su reelección en 2027, el proyecto Azcué es para 2031. A cinco años vista, algunos dirigentes radicales atisban una disputa por el electorado no peronista entre el intendente de Gualeguaychú, Mauricio Davico, por LLA, y Azcué, por la UCR. Por ahora, no ven un heredero del frigerismo.
En ese camino, es indispensable que el año que viene Azcué retenga la Municipalidad de Concordia.
Fuente: Pablo Bizai para Página Política.