Entrevista

“La economía está explotada”, afirmó Grinman y también dejó un diagnóstico de Concordia

“La verdad que estamos en una situación muy fea, muy difícil. Porque, sumado a los problemas de tipo económico que tiene nuestro país, que son gravísimos, son recurrentes, estructurales, hay una descomposición social que diría es muy grande, que es la falta de orden”.

Ese primer párrafo surge de la entrevista que el entrerriano Natalio Mario Grinman, que este miércoles fue reelecto presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, concedió a la emisora de El Entre Ríos en Concordia.

Falta orden
Explicó así: “Cuando me refiere a orden, refiero a que hay que andar con la Constitución en la mano y hacer cumplir lo que dice la Constitución y las leyes. El interior no es mucho, no sé, felizmente, pero sí en el ámbito de la Capital Federal”, lamentó y lo detalló: “todos los días te dicen que hay marchas, organizaciones, que algunos hacen bloqueos de empresas que hasta, a veces, se toman o amenazaban al personal y a los propietarios. Y ni que hablar de la inseguridad, del narcotráfico, de la violencia”.

“Toda esa falta de orden te produce una sensación de de anarquía. Es una sensación nada más”, aclaró y dijo que cuando eso sucede “hay confianza, absolutamente no hay confianza. Hoy la preocupación de la gente, de nosotros los ciudadanos comunes, son dos cosas básicas. La primera es la inflación, a ver cómo se llega a fin de mes”, precisó.

Agregó que “la segunda, es ver cómo se llegan a las casas de noche sin tratar ni de vandalismo, si caminando, seguro o en un cajón porque te matan. Esas son dos cosas básicas fundamentales que la política, los asesores de la política, los gobernantes de turno, están disociados de la realidad, discutiendo más cosas de ellos que lo que es la necesidad de la población”.
La Argentina de hoy vs. la de hace 100 años

La entidad que preside el concordiense está encaminándose hacia el centenario de vida. En la Asamblea General Ordinaria donde fue reelegido, hizo una reflexión sobre aquella Argentina de hace 100 años: “Presidía Marcelo Torcuato de Alvear, todo estaba marchando por la Ley Saenz Peña, con una ola de inmigrantes que estaba haciendo que el país ocupara los primeros lugares del PBI del mundo, por arriba de varios países, y con una proyección mundial de crecimiento extraordinaria”.

“Después, algunos dirán que a partir de 1930, otros dirán que a mediados de la década del 40, eso lo dejamos para los historiadores, comenzó un camino de pendiente en la Argentina, un camino que cada vez, todos los días, estamos un poquito peor. Y esa realidad pronto, salvo excepciones porque hubo algunos políticos honestos que quisieron hacer bien las cosas pero no se los dejó, por la desgracia llegaron las autoridades militares, algunas de ellas muy crueles, muy sangrientas, pero la política ha dejado mucho que desear”.

“Digamos que también hace 40 años que disfrutamos la democracia, porque la democracia es lo mejor que existe en el mundo, no es perfecta, ya lo sabemos, pero es lo mejor que existe en el mundo”, remarcó y volvió a decirlo: “No hemos dado respuesta a una sociedad argentina producto, insisto, de una clase política que se mira a sí mismo, defiende sus intereses personales, intereses ideológicos, demasiada ideología, poco pragmatismo, intereses partidarios y está un poco alejado de la realidad de lo que reclamaba la ciudadanía”.

Milei le genera “sensaciones raras”
Consultado desde “Despertá con Nosotros” (lunes a viernes de 7 a 9 por www.oidmortalesradio.com.ar) sobre la irrupción en la política nacional de Javier Milei, respondió: “Este es un fenómeno mundial, cuando la sociedad no encuentra respuesta, la política tradicional, la política normal, digamos, aparecen fenómenos que prometen cosas extraordinarias, pero que muchas de ellas son impracticables. Esa es la realidad”.

“Yo tampoco lo conozco a este candidato pero a mí me genera ciertas sensaciones raras, comparto algunas cosas de lo que él dice, obviamente, porque no se puede dejar de compartir”, dijo y agregó: “ahora, una cosa es compartir y otra cosa es cómo lo llevo a la realidad. Un Banco Central es absolutamente imprescindible en cualquier país”.

Incluso puso de ejemplo, inmediatamente después, a Perú. “Tiene grandes problemas políticos, incertidumbre, meten presos a un presidente y a otro. Sin embargo, el Banco Central, con independencia absoluta desde hace 16 años y económicamente tiene 4 puntos de inflación anual. O sea que no hay recetas mágicas”, concluyó

“Yo lo que digo es, señores, cuidado, yo no me subiría a un avión cuyo piloto hizo un curso en simulares o con cien libros. En principio se necesita una experiencia de gestión demostrada, que tampoco eso te garantiza nada, pero por lo menos eso te dice que lo haces”, planteó y pidió: “tengamos cuidado con estas cosas que aparece actualmente. Con estas soluciones extraordinarias no vamos a alcanzar una respuesta lógica. Eso no ha sucedido y no puede suceder”.
“Está todo explotado”
En materia económica, dejó una tajante definición: “Está todo explotado. A ver, todo explotado. Hay falta de transparencia. Porque alguien dice, bueno, ¿Por qué va el dólar soja? Que venga el dólar girasol, que venga el dólar gallina, todo lo que quieras. En Argentina hay excepciones, hay problemas y generalmente hay falta de transparencia. Entonces no hay expectativa, no hay previsibilidad”.

“La Argentina tiene un problema enorme, más allá de la credibilidad de la clase política, es que no tenemos divisas. Y es una paradoja tremenda, porque uno que más o menos conoce sabe la potencialidad del argentino tenemos razones para creer lo contrario. Ahora los argentinos creemos que Argentina es un país rico”, planteó y prosiguió “y un país rico no tendría 40% de pobres, indigentes, etc. Etc y una inflación de tres dígitos. La Argentina es un país con enorme potencialidad. Lo que pasa es que no hacemos bien las cosas”.

A modo de ejemplo mencionó el caso de Vaca Muerta. “Se descubrió en 2013. Si se hubiesen hecho las obras de estructura, los trabajos de producción, lo que se necesitaba, hoy la Argentina no tendría ningún problema porque le sobrarían miles y miles de millones de dólares. Argentina podría estar exportando 20.000 millones de dólares por año en gas y petróleo y la situación hubiese sido totalmente otra”.

“O sea que nos pasamos casi nueve años discutiendo si el caño del conducto es redondo o cuadrado y cuando Rusia, con la tragedia de la invasión de Rusia a Ucrania hace que se disparen los precios de la energía, nosotros que tenemos la energía acá no pudimos vendernos y, al contrario, tuvimos que comprarla y pagarla acá”, amplió.

Reiteró: “está todo explotado, el 85% o más, de lo que hay se importa en la Argentina. Es un producto básico imprescindible para la producción nacional. Si nosotros creemos que podemos vivir de lo nuestro, es decir, no importamos nada pero lo que vamos a hacer es criar algunas gallinitas y plantar unos tomates en el patio y nada más. No hay manera de tener producción nacional si no hay sumos importados”, definió.

“Cuando no hay divisas, está el cepo, y cuando está el cepo, todo se transforma para mal. Ese es un problema que hay que solucionarlo. No se puede solucionar de la noche a la mañana. Yo creo que, en su momento, cuando sube el Gobierno anterior, que sacó las retenciones inmediatamente y el cepo inmediatamente, fue un grave error. Claro, bueno, quiso cumplir una promesa de campaña, pero fue un grave error político y económico. Había que haberlo hecho de manera gradual. Como es lo que puede llegar a suceder en la Argentina, es la única posibilidad. De shock no hay ninguna posibilidad de hacer nada”, indicó.

Mencionó que, además, “culturalmente tenemos un gran problema en la Argentina. Hay varias generaciones que vieron que sus padres, sus abuelos pueden vivir sin trabajar porque la Argentina es una sociedad demandante y acostumbrada a un Estado dadivoso que total pone la maquinita, imprime y cuando no alcanza para imprimir acá traemos del mundo. Ahora estamos trayendo billetes de mil pesos desde París, una locura”.
“Salto Grande perjudicó a Concordia”
Sobre su ciudad natal y la región de Salto Grande también fue interrogado. “Yo lo miro con nostalgia, si quieran, con frustración, el tema de la tarifa de Salto Grande. Es un tema remanido. A Concordia, Salto Grande no nos beneficia para nada, al contrario. Yo creo que nos perjudicó a Concordia, siempre por cuestiones políticas”.

Destacó que ha mantenido reuniones con el senador nacional Edgardo Kueider. “Considero que ha sido una muy buena tarea del Senado pero quizás es una tarea en solitario, porque en una de esas necesitaría un poco más de apoyo de la política de la provincia de Entre Ríos para llevar adelante todo esto”.

“Yo amo a Concordia, es una deuda pendiente, no puede ser que al pie de la represa de Salto Grande nosotros paguemos una de las tarifas más caras del país. Todo es producto de la política. Y el Gobierno está rascando el fondo de la olla porque no tiene de dónde sacar”, lamentó y continuó: “hoy te pago a vos, mañana al otro y al otro día trato de pagarle al tercero y así va una rueda hasta que, en algún momento, se llega. Pero es todo producto de lo mismo”.

“Pero si tocás el tema de Concordia me da enorme tristeza porque te imaginás que en los ámbitos donde yo me muevo saben que soy de Concordia, soy orgulloso concordiense nacido, criado y acá van a quedar mis restos y cuando me dicen: che, pero tienen el primer lugar de pobreza, me da una vergüenza tremenda”, admitió.

Sostuvo, para concluir, “hay que analizarlo y hay que ver lo que ha pasado desde el regreso de la democracia en Concordia que estamos como estamos. Por qué los que nos gobiernan están con políticas equivocadas. Es tremendo lo que pasa, no tiene sentido. No tiene explicación por qué una ciudad que fue modelo, por lo menos de crecimiento y hoy llegamos a esta situación”.

Fuente: El Entre Ríos - Oíd Mortales Radio.