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“Puede magnificarse” la mortandad de ganado en Entre Ríos, advierte un especialista

Sebastián Vittone, investigador del Departamento Rumiantes del INTA de Concepción del, explicó los motivos de la mortandad de ganado que se produjo días pasados en un campo de Rincón del Nogoyá.

“Esto es consecuencia de la crisis climática; la intoxicación por nitrito o nitrato es consecuencia de la concentración del nitrógeno en distinta forma en el suelo entonces cuando hay algo de precipitaciones después de un periodo de sequía muy largo o de un potrero que tiene muy poco pasto, el renuevo o rebrote tierno del pasto concentra una gran cantidad nitrógeno en forma de nitrito o nitrato”, indicó.

Muerte por asfixia
Aseguró que “el problema es que lo concentra de tal manera que es tóxico para el ganado bovino que no está adaptado a consumir esa cantidad de nitrato y produce una muerte por asfixia”.

“Es una asfixia secundaria porque los nitratos compiten por la hemoglobina, es decir que la sangre no puede transportar el oxígeno, y eso es frecuente en estas situaciones de sequías donde luego aparece la lluvia y el rebrote tierno”, agregó y advirtió que “con las heladas que pueden comenzar esto se va a magnificar; es uno de los casos que vamos a ver con cierta frecuencia luego de un periodo largo de sequía, lluvia y comienzo del frío”.
Cómo evitarlo
El experto sostuvo que “es algo que hay que prever y la situación sigue siendo delicada porque la manera de resolverlo es no dar acceso al ganado a esos potreros muy tiernos y con cargas muy altas de nitrato en plántulas muy chiquitas y diluirlo con rollo u otro tipo de ración que tampoco tenemos por la misma consecuencia de la sequía”.

“La única alternativa que nos queda es el pastoreo de poco tiempo para que los animales se puedan acostumbrar a digerir esos niveles de nitrógeno y que el impacto de este tipo de intoxicaciones sea menos frecuente”, advirtió.
“Pueden aparecer más casos”
En este punto, reiteró que “pueden aparecer más casos, porque encima en Entre Ríos llovió de forma rara en la última semana porque en la zona de Crespo o Paraná llovieron más de 200 milímetros, en Uruguay llovieron 250 milímetros y en Feliciano y La Paz llovieron sólo 4, con lo cual en esa zona todavía tienen mortandad de animales por falta de comida, y están con este tipo de rebrote”.

Recordó que “en la sequía de 2016, que fue más focalizada en el norte de Entre Ríos y el sur de Corrientes, en el primer invierno post sequía hubo grandes mortandades por esta causa, especialmente en Corrientes” y comentó que “son situaciones puntuales. Puede pasar que se produzca la misma situación de sequía en dos campos aledaños y que se dé la mortandad en uno y en otro no, por el solo hecho de que las plantas tienen una semana más de vida, antes de entrar a pastoreo, porque la concentración de nitrógeno en la planta cambia. Es muy versátil”.

Consultado por la forma de prevenir esta situación, señaló que “la forma de prevenirlo es si hay otro recurso. Esto se da en plantas jóvenes, chiquitas, que vienen de un crecimiento inicial asociado con un periodo de calor y un golpe de frío. Es re frecuente en los verdeos de avena, raigrás, y cuando no tienen otra manera de alimentar a los animales, ingresa a pastorear esos recursos siendo más chicos de lo que deberían ser”.

“Entonces, para la prevención hay que observar el tamaño de las plantas al inicio del pastoreo; otra opción es darle otro recurso como rollo para diluir la cantidad de nitrógeno que van a consumir en el pastoreo; otra alternativa es la suplementación con grano; y otra es el pastoreo por hora, en vez de largar el animal para que coma todo el día, que coman unas horas en intervalos, para permitirle al animal que se vaya adaptando al consumo de esos niveles de nitrógeno”, argumentó.

Acotó que “preverlo es bastante complejo porque depende mucho del nivel de nitrógeno que tiene el suelo y de la condición climática del predio. El tratamiento posterior para resolverlo, no existe y cuando el animal comienza con la intoxicación no hay medicamento que pueda revertirlo”.

De todos modos, concluyó que “esto se resuelve de una semana a otra; si ahora tenemos una semana completa de sol, esto ya no pasa. El mismo potrero con la misma potencialidad de causar la enfermedad, después de una semana de descansa luego de tener esta concentración y con las plantas que crecen uno o dos centímetros, ya no pasa. Esto es una combinación de suelo y de factor climático tan variable que es muy difícil de prever”.

Fuente: Análisis Digital - Radio de la Plaza.