Comunicado

“Sálvese quien pueda”, ironiza el radicalismo, aportando otro punto de vista al debate sobre la seguridad

Varias voces salieron a decir lo suyo y sentar postura sobre la seguridad en Concordia los últimos días. Ahora, es el turno del Comité Departamental de la Unión Cívica Radical.

“Hablando de seguridad” es el título de un documento que el partido hizo llegar a El Entre Ríos, centrado en los distintos tipos de seguridad que, a su juicio, el Estado debe brindar: “Seguridad jurídica, ciudadana, social y también seguridad vial o en el tránsito vehicular”.

En este último punto -el de la seguridad vial y el tránsito vehicular- se explaya el texto, planteando la peligrosidad de la accidentología derivada de la falta de mantenimiento en rutas y de señalización.

“¿Realmente les interesa a nuestros gobernantes la seguridad vial?”, interpela el comunicado firmado por Analia Cardoso, presidenta del comité.

Hablando de seguridad
Una de las funciones básicas del Estado, junto con la educación y la salud, es brindar seguridad a sus ciudadanos: seguridad jurídica, seguridad ciudadana, seguridad social y también seguridad vial o en el tránsito vehicular.

Es cierto que la mayoría de los accidentes de tránsito se producen por fallas humanas, pero el Estado Nacional, Provincial o Municipal en nada colaboran para certeza o tranquilidad de los conductores. Vialidad Provincial es una repartición con muchos empleados y pocas máquinas, que tiene todas las rutas provinciales y caminos rurales en estado deplorable. La Municipalidad de Concordia inaugura asfalto en calles sumamente transitadas como Concejal Veiga y no coloca carteles ni señalización.

Y el Estado Nacional totalmente desinteresado en el cuidado y mantenimiento de las rutas del Mercosur: la 127 y la 14. Es notable el deterioro que presenta la Autovía Ruta Nacional 14, cuyo mantenimiento se encuentra concesionado y por ello se paga peaje para circular por la misma. La ruta está destruida, completamente ahuellada, no existe demarcación de carriles, no hay líneas pintadas o tocones fluorescentes (lo que sería un lujo), que delimiten donde comienza la banquina o el carril contrario de circulación. Viajar de noche, como mucha gente lo hace a ciudades vecinas en este tiempo de verano para disfrutar de las distintas fiestas populares, es un verdadero peligro, uno no sabe si está andando por el lugar correcto, si no se está cruzando de carril o yéndose al pasto.

El Gobierno Nacional publicita en todos los medios que le impone multas millonarias a la empresa que tiene la concesión de la autovía, pero nada cambia. Ahora anuncia que en cuatro meses se termina el contrato de concesión, y ¿mientras tanto? Que sigan los accidentes y la inseguridad. Y ¿después? ¿Vialidad Nacional se va a hacer cargo, que no tapa siquiera un bache de la 127? ¿Qué van a hacer? ¿Realmente les interesa a nuestros gobernantes la seguridad vial? No. Pareciera que pasa por una cuestión meramente recaudatoria.

Si al Estado Nacional realmente le importara la seguridad vial, evitar accidentes de tránsito, disminuir la tasa de fallecimientos y lesiones ocasionadas en siniestros viales, las rutas deberían arreglarse, por sí o por intermedio de otra empresa y a cargo de la que tiene la concesión. Lo importante es que la ruta debe ser segura, estar en buenas condiciones y contar con todas las señalizaciones y los carteles y eso debe hacerlo quien tiene a cargo el cuidado de los ciudadanos.

El Estado debe velar por nuestra seguridad, no solo imponer multas que para los ciudadanos pueden resultar millonarias, pero para la empresa es irrisoria y que además es muy probable que nunca ingresen a las arcas del Estado porque, como ya lo han hecho con las empresas de electricidad de Capital Federal y el Gran Buenos Aires, generalmente sus propietarios son amigos de los gobernantes y con los amigos hay que ser considerados, sobre todo si son aportantes de la campaña electoral.

Así seguimos en la precariedad absoluta y ¡SÁLVESE QUIEN PUEDA!

Analia Cardoso
Presidenta Comité Departamental
UCR Concordia