El ministro de Seguridad y Justicia de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, rompió el silencio tras revelarse un presunto plan para atentar contra su vida, la del juez federal Leandro Ríos y la del fiscal José Ignacio Candioti. Durante el programa Cuestión de Fondo, por Canal 9, el funcionario vinculó el hecho directamente con el avance del narcotráfico y advirtió que la investigación arrojará datos "sorprendentes".
Desmentida del "conflicto carcelario"
Luego de que la Justicia Federal de Gualeguaychú desbaratara un plan ideado desde la cárcel por el jefe narco de Diamante, Leonardo Airaldi, para asesinar en el exterior al juez federal de Paraná, Leandro Ríos, al fiscal federal del Tribunal Oral de la misma jurisdicción, José Ignacio Candioti y al propio Roncaglia, el ministro fue enfático al separar este episodio de los incidentes habituales en los penales.• Maniobra orquestada: Aseguró que lo ocurrido en la Unidad Penal de Gualeguaychú (donde estaba alojado Leonardo Airaldi) no fue una simple riña. "Va a haber una sorpresa; no fue una pelea entre presos", sentenció el ministro.
• Tareas de inteligencia: El funcionario confirmó que los sospechosos realizaron un seguimiento detallado de sus movimientos personales. Citó como ejemplo un episodio donde él salió solo en su motocicleta hacia una quinta de amigos, dato que los internos conocían con precisión.
El peritaje de los teléfonos: La clave de la "sorpresa"
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue la mención a los elementos secuestrados en las celdas.• Evidencia digital: Roncaglia anticipó que el análisis de los teléfonos celulares incautados a Airaldi y otros internos revelará conexiones profundas.
• Advertencia: "Cuando se abran los teléfonos va a haber una sorpresa", reiteró, sugiriendo que la trama criminal involucra logística y contactos que trascienden los muros de la cárcel.
Medidas de seguridad extremas para Airaldi
Ante la gravedad de la denuncia —que incluye la presunta contratación de sicarios extranjeros y el uso de sustancias corrosivas para desaparecer evidencias—, el Estado provincial y la Justicia Federal tomaron medidas drásticas.• Aislamiento total: Leonardo Airaldi fue aislado y se restringió su contacto con terceros hasta que preste declaración en el juicio oral (previsto para marzo).
• Traslado y custodia: Se solicitó su cupo en una unidad de régimen especial (Ezeiza) y se reforzó la custodia personal de los tres funcionarios amenazados con fuerzas federales.
La postura del Gobierno: "No vamos a minimizar nada"
Roncaglia envió un mensaje político sobre la firmeza de la gestión de Rogelio Frigerio frente a las bandas organizadas.• Sin temor: El ministro afirmó que estas amenazas no alterarán el plan de seguridad provincial. "Esto no me genera ningún miedo y menos Airaldi, ¿quién se piensa que es?", declaró con dureza.
• Estado de alerta: Reconoció que, aunque inicialmente se tomó la denuncia con escepticismo, los datos de inteligencia confirmaron que el plan era "un dato cierto".
Fuente: Análisis