El estado de ánimo de los argentinos frente al triunfo de la selección de fútbol y al panorama político- económico, fueron analizados en paralelo por Carlos Fara, durante una entrevista en Radio 12.   “Vivimos una situación excepcional. Vi los tres mundiales -los tres campeonatos- y ni el ‘78 ni el ‘86 fueron iguales a esto. El mundo es muy distinto también, 36 años después, con otro sistema de medios, las redes sociales, internet. Antes los canales de televisión estaban controlados por el Estado Nacional y era otra dinámica”, dijo el consultor político.   “Hay que verlo en el contexto de una Argentina con un estado de ánimo muy negativo, de incertidumbre, angustia, miedo, insatisfacción con lo económico y pesimismo sobre el futuro”.   “Pese a que la mayoría quiere un cambio y cree que va a haber un triunfo de algún sector de la oposición, el nivel de pesimismo es muy fuerte. El triunfo deportivo contrasta con este estado de ánimo”, opinó.   El análisis político de Carlos Fara, por Radio 12.     “Hay un detalle no menor, que es el hecho de que no solamente hubo una alegría deportiva, sino una satisfacción con la alegría colectiva. Que todo el mundo estuviese alegre, satisfecho y feliz aunque más no sea por un rato, le cambió el ánimo a la sociedad. No significa que esto vaya a tener una derivación hacia lo político; nadie piensa que esto significa un optimismo hacia la Argentina de largo plazo”.   En este sentido, afirma que “se envió el mensaje de que la grieta no es de la sociedad, sino de la política”.   Para Carlos Fara, “la gente vio en la selección y el cuerpo técnico una serie de atributos positivos como humildad, tenacidad, disciplina, capacidad de cambio, funcionamiento en equipo, planificación, seriedad, que no ve en la clase política. El contraste con la dirigencia política actual quizá hasta potenció el enamoramiento con la selección y el liderazgo de Messi y Scaloni”.   En cuanto a los festejos al llegar los jugadores, señala: “Fue una desorganización, pero creo que nadie se imaginó que iba a haber 4 o 5 millones de personas. Definitivamente es la manifestación más grande de la Argentina, ni por casualidad hemos visto otra cosa semejante. Tiene que ver con que estamos en otra época de la historia, pero también con algo simbólico, muy fuerte, que despertó -más allá del triunfo deportivo- de identificación”.   Un año difícil con un final maravilloso     Analizando lo que deja 2022, “tenemos un maravilloso final por este triunfo deportivo, pero fue un año muy complicado, con un nivel de inflación inédita después de mucho tiempo”, dijo Fara en conversación con Vanesa Orta.   “Un año con tres ministros de Economía, la relación de Cristina con Alberto que terminó de romperse del todo, una oposición que si hoy ganara la elección sería por ser el menos malo y no porque despierte entusiasmo”.   “Más allá del juzgamiento y la sentencia a Cristina, en lo político y económico estamos peor que un año atrás y con actores que siguen sin estar a tono de lo que la sociedad está reclamando”.   “Todo este fastidio de la política nos deja un fenómeno inédito que es Milei (Javier)”, saca como conclusión.   “No creo que tenga posibilidades”, dice en referencia al diputado por “La Libertad Avanza”.   “Una cosa es ser un tercero consolidado y otra es pasar a una situación competitiva; lo veo muy difícil. Pero viene a hacer un llamado de atención e indicarnos que la sociedad está reclamando un tercer actor, como lo hizo en 2015. Diría que la Argentina de tres actores electorales es más representativa que la de dos”.