Católicos de Concordia, provenientes de distintos barrios y comunidades, respondiendo a la consigna “acercarnos, conocernos, escucharnos”, deliberaron este sábado en un colmado salón de la Parroquia Nuestra Señora del Valle “El compartir fue realizado en un clima de encuentro, fiesta, escucha y reflexión profunda. Fue llevado adelante por gente creyente de a pie”, resaltó el Presbítero Marcelo Charles Mengeon, ante una consulta de El Entre Ríos. El sacerdote resaltó que el encuentro se inspiró en “la conciencia de que Dios habita en la vida de los hombres de la Ciudad”. Verónica, del equipo de Animación Zonal “¿Cómo comprenderá mi hermano que es amado por Dios si no se lo manifiesto con hechos concretos? Así de fulminante fue el testimonio de Miguel, Fundador de "Nuestros Cinco Panes" y otras grandes obras de caridad, que nos demuestran lo que el Dulce Huésped del Alma es capaz de hacer si le abrimos la puerta del corazón sin miedo”, posteó una participante, Virginia Suárez. Se refería al momento especial del encuentro en el que el contador Miguel Smitarello contó cómo se gestó la obra de la Fundación Nuestros Cinco Panes, con su Hogar de Tránsito Alberto Hurtado para personas en situación de calle; el más reciente Hogar San Pío para contención y acompañamiento a personas que, luego de recibir el alta médica, se encuentran sin un hogar ni una familia que pueda acompañarlas y cuidarlas. La Fundación también lleva adelante, mediante voluntarios que cocinan los jueves en la cocina de la Parroquia Inmaculada, el reparto de viandas para personas en situación de vulnerabilidad. Smitarello destacó el papel importantísimo de la familia y el discernimiento en la toma de decisiones, la necesidad de buscar acompañamiento espiritual en momentos clave del camino, así como el apoyo grupal, y por sobre todas las cosas, el servicio al Plan de Dios para con el prójimo y su salvación. “¿Y si este ejemplo fuera a gran escala? Una realidad que interpela, que nos desafía como Zona y como Diócesis a "acercarnos al carro" de lo cotidiano”, posteó Virginia, emparentando el testimonio de Nuestros Cinco Panes con el texto bíblico que sirvió de inspiración al encuentro, ese que relata el momento en que Felipe movido por el espíritu se acerca al carruaje en el que viajaba un etíope y ese acercamiento fue la clave de la conversión de aquel hombre. “La entrevista al creador de Nuestros Cinco Panes permitió entrar en el corazón de quienes viendo con los ojos escucharon con el corazón el clamor de aquellos que viven a la intemperie de la vida y son reconocidos en su dignidad más profunda. Esto nos interpela para escuchar los clamores detectados durante los años 2025 y 2026 en distintos ámbitos de diálogo y discernimiento: barrio, iglesia, grupos y servicios”, recordó Charles Mengeon . “El dialogo fue muy llano y profundo –resaltó Padre Marcelo-, no buscando tanto diagnosticar ni analizar situaciones sino “en qué medida”, desde el Evangelio, favorecemos el encuentro con los que viven en la ciudad, saliendo hacia ellos y también dejándonos encontrar”. El trabajo en grupos “La realidad siempre entremezclada de generosidad y retaceo, de talentos desplegados y falta de oportunidades, de vida jugada y de oportunistas, de sueños y vidas desmoronadas, de quienes edifican y construyen cada día desde compromiso silencioso y de la apatía que condena fue surgiendo frente a una escucha silenciosa y contemplativa. En medio de la certeza de que “Jesús” – el Dios con nosotros- se hace encontradizo, samaritano y necesitado en nuestra ciudad”, resaltó el sacerdote. El encuentro culminó con la celebración de la misa en el templo de Nuestra Señora del Valle. “La vuelta a casa lleva una melodía que reclama una respuesta: hagan lo que Jesús les dijo, les susurro o les grito”.