Tu palabra, mi voz es el título publicado por el doctor Cipriano Eduardo Rougier, junto a su amigo también médico César Leo Kronwitter (oriundo de la localidad cordobesa de Cruz del Eje), editado recientemente por Ediciones del Boulevard.   Nacido en Villa Elisa y criado en Colón, el poeta entrerriano se graduó en el año 1962 como maestro normal nacional y en 1970 egresó de la Universidad Nacional de Córdoba con el título de médico cirujano, desempeñándose a lo largo de toda su vida en el área de la salud hasta decidirse a publicar sus escritos, recién en los últimos años.   “Es como si en un libro hubiera dos: en una parte está lo de mi compañero y, cuando girás el libro como un espejo, encontrás lo mío”, explica a El Entre Ríos, entre orgulloso y temeroso de dar a conocer sus obras. Sin embargo, anteriormente había publicado dos poemarios: Ese viento loco (Biografía de una nostalgia) y Corazón porfiado (Porque olvidar no quiere).   Especialista en pediatría y neonatología y profesor asociado a la cátedra de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de Córdoba, ejerció la mayor parte de su profesión en el Hospital de Niños de la Santísima Trinidad de Córdoba. Actualmente, continúa su labor como pediatra en la Clínica Universitaria Reina Fabiola de Córdoba.   “Lo conocí de joven y después de muchos años nos volvimos a contactar cuando me enteré por internet que acababa de publicar un libro, cosa que me sorprendió muchísimo porque desconocía esa faceta en él; fue cuando yo me interesé por lo suyo y él por lo mío, entonces forjamos una gran amistad que desembocó en esta publicación”, cuenta.   A lo largo de 250 páginas, este dúo de médicos poetas invita a la lectura de cuentos, relatos y algo de poesía, que ofrecen a modo de adelanto antes de que los volúmenes lleguen a territorio entrerriano.   Los días grises (Fragmentos del libro) Los días grises, me pueden. En esa circunstancia más, si estoy en mi estudio o en un bar/café amable, tengo la sensación de que el ambiente me rodea, cual útero tibio y de a poco me invade una gran paz interior y soy capaz de quedar, horas, en ese estado. Los días grises me pueden. Es un momento muy sensible; percibo el corazón a flor de piel y, de repente, sin que yo lo convoque comienza a desfilar por mi mente lo que fue y es mi vida. Arranca desde el vamos hasta el mismísimo ahora. Los días grises, me pueden. El paso del tiempo, aliado necesario y fundamental, siempre, deja en superficie, las vivencias más cálidas, las que son una verdadera caricia para alma, las otras subyacen un escalón más abajo, no obstante, aunque cueste e incomode, hay que hacerlas visibles y enfrentarlas. Los días grises, me pueden. Confieso que, para mí, son días muy apreciados pues permiten hacer un afinado interior; repasar el equipaje, desechar desperdicios, ubicar o reubicar alguna prenda u objeto que por inestable se halla desacomodado o medio velado. Los días grises, me pueden. Después de todo ello, la cosa queda más clara y me permite apreciar, con alguna certidumbre, cuán poco o mucho queda, aún, por resolver. Cipriano Eduardo Rougier   Sobre el “espejo” de Rougier     Cesar Leo Kronwitter nació en la ciudad de Cruz del Eje, provincia de Córdoba, en 1961. Es médico, egresado de la Universidad Católica de Córdoba. Especialista en pediatría formado como residente en el Hospital de Niños de Córdoba, donde también se desempeñó como docente de posgrado.   Actualmente vive en su ciudad natal, donde ejerce su profesión. Se confiesa apasionado lector de autores latinoamericanos. Sofie, su primera novela, fue traducida al alemán. Participó en las Antologías I y II del grupo literario “Locos de la Estación, Cruz del Eje”. Publicó el libro de relatos Médico de niños y las novelas Soñar... todavía, Cuando ya nada importe y Lo imborrable.   Reseña de “Tu palabra, mi voz” Un libro es siempre una buena noticia y que un libro sea la excusa para un encuentro es, sencillamente, maravilloso. Tuve el enorme privilegio de realizar mi formación como médico pediatra en el Hospital de Niños de Córdoba. Allí conocí a Cipriano Eduardo Rougier, un referente indiscutible, tanto en lo profesional como en lo humano. Un espejo en el cual me he mirado y me miro muchas veces. Hoy la vida me regala esta posibilidad de compartir con él otra de nuestras pasiones, la escritura. Le agradezco de corazón el permitirme acompañarlo en este nuevo desafío. ¿Qué es un libro sino un sueño? ¿Quién es alguien que escribe sino un soñador incurable? Precisamente esto nos une con Cipriano, la bella locura de hilvanar palabras que reflejen en el papel nuestro sentir. En “Tu palabra mi voz”, vamos a encontrar un Cipriano diferente que además de escribir poesía, donde se encuentra muy cómodo, se arriesga a un estilo diferente como es la prosa con cuentos y relatos sobre personajes entrañables para él y adorables para el lector. Imágenes de una provincianía que se resiste estoicamente al paso del tiempo. Una mano tendida, tibia, franca. Un autor que se muestra tal cual es con los recuerdos y la vida misma a flor de piel. Su palabra pasa a ser mi voz y mi voz su palabra en un intercambio inagotable de sensaciones, ilustradas por dibujos de Mario Vélez, gran artista gráfico cruzdelejeño. La amistad que me une a Cipriano se plasma en este libro que se puede leer tanto de un lado como del otro, del derecho y del revés sin que esto signifique cambiar la perspectiva del sentimiento. La voz y la palabra que pretende llegar a ustedes no con la pretensión desmedida de ser celebrada sino con el ruego silencioso de ser perdonada. César Leo Kronwitter