Este miércoles 14 de octubre de 2026, a las 17:50, personal policial de la Comisaría 1ª y de la Dirección General de Delitos Rurales llevó a cabo una diligencia judicial en el marco de la causa caratulada “A.P.M. S/ INFRACCION A LA LEY N°2325” (legajo A-3195). El procedimiento se concretó mediante el Mandamiento N° 2325, emitido por el Juez de Garantías N° 2, Dr. Francisco Ledesma, en un domicilio ubicado sobre calle Padre A. Servín al 400 de la ciudad de Concordia. En el lugar fue notificada una mujer de 60 años, arrojando el allanamiento un resultado positivo tras el secuestro de elementos probatorios considerados de “alta peligrosidad” para la fauna urbana y la salud pública. Entre los elementos incautados se contabilizaron una bolsa de veneno con etiqueta roja y la leyenda de “tóxico” (categorizado de alto nivel), además de un envase de plástico blanco con una preparación líquida rebajada con agua y maíz. El recipiente secuestrado durante el procedimiento La causa se originó a raíz de una formal denuncia radicada el 12 de octubre de 2026 en la Comisaría Primera por M.A.O., una mujer de 62 años de edad, domiciliada también en calle Padre Servín. Según consta en las actuaciones policiales suscriptas por la oficial subinspector Malena Victoria Ríos, la vecina relató situaciones propias de una tensa convivencia vecinal. En su exposición textual ante las autoridades, señaló: «...Me hago presente en esta dependencia policial a fin de dejar constancia de los problemas de convivencia que mantengo desde el mes de julio del corriente año con la ciudadana A.T.M.deC., de aproximadamente 79 años de edad...» Asimismo, la denunciante detalló lo ocurrido con las aves: «...en la fecha, siendo las 06:20, salí nuevamente a observar la vereda de mi domicilio y constaté que había alrededor de quince (15) aves muertas, entre ellas palomas, gorriones y torcazas, donde la mayoría de ellas se encontraban con espuma blanca en la boca, en un aspecto rígido, dándome cuenta de que habían sido envenenadas...» El expediente también subraya la preocupación por la integridad física de los residentes de la cuadra ubicada entre Andrade y Santa María de Oro. La vecina concluyó manifestando temor por su hogar y solicitando medidas urgentes: «...por todo lo sucedido, solicito que se tomen las medidas correspondientes, ya que temo por mi integridad física, la de mi hogar y la de otros animales, debido a estas situaciones y a la preocupación que me generan las conductas de las personas mencionadas...» Las actuaciones continúan su curso bajo las directivas de la Justicia provincial para determinar las responsabilidades penales pertinentes por la infracción constatada en el ejido urbano concordiense.