En este 2 de julio, día de la avicultura, Santiago Henderson, economista que integra los equipos técnicos del sector que lidera Mario Armando Moine, elaboró un documento en el que propone acciones en varios planos, el productivo, el financiero y en infraestructura, con la mira puesta en que el sector se convierta en motor del desarrollo entrerriano.   Henderson considera necesario “atraer inversiones para el desarrollo de granjas y galpones”, ya que, sostiene, “desde el 2013 no hay inversión importante con financiamiento especifico”. También ve necesario el desarrollo de “herramientas financieras” para el sector y que pueda descargar el IVA técnico que se está acumulando en favor de los productores.   El joven economista, miembro de los equipos de E.T.E.R. (Entre Todos Entre Ríos), pone también el acento en un viejo reclamo de los productores entrerrianos: el estado de los caminos. Por ello, postula que se invierta en “la ampliación, mejora y mantenimiento de la trama de caminos rurales, recuperando zonas productivas actualmente inaccesibles”.   Aquí, el documento completo:   ¿Qué necesita la avicultura para ser el sector que motorice el desarrollo entrerriano?   La producción de carne aviar entrerriana se encuentra ampliamente distribuida por todo el territorio provincial, con especial centralización en la costa del Río Uruguay, en los departamentos de Concepción del Uruguay, Colón y Gualeguaychú. Mientras que la industria de la faena está particularmente concentrada en los departamentos de Colón, Concepción del Uruguay y Gualeguay, próximos al centro urbano de Buenos Aires.   En el 2020 la faena avícola de Entre Ríos represento el 57% de la producción nacional, llegando a un total de 436 millones de cabezas faenadas. Según el registro de la Cámara Argentina de Productores Avícola (CAPIA), de las 10 empresas avícolas que más faenaron, 7 tienen origen y producen en Entre Ríos.   Si bien la tendencia del mercado interno es creciente, ya que hubo un aumento en el consumo, pasando de 28 kg/hab/año en 2006, a 50kg/hab/año en el 2020 (igualándose al promedio de la carne vacuna) , el mercado externo es la gran oportunidad de la industria avícola entrerriana, por su consolidación y potencial recuperación.   Las exportaciones de empresas entrerrianas de pollo entero congelado y pollo trozado congelado representan el 50% y el 70% de lo que se exporta en el total nacional, respectivamente. En el 2020 la carne de ave generó aproximadamente u$178 millones por el comercio externo (129 mil toneladas netas), lo que representó el 13% del total exportado de Entre Ríos, muy por debajo del máximo histórico del 2013 donde se generaron exportaciones por u$390 millones y 221 mil toneladas.   De un total de 17 destinos, solo 5 países suman más del 90%. China fue el principal destino, seguido en una menor proporciono por Chile, Sudáfrica, Cuba y Brasil.   Dentro de Otros se encuentran: Francia, República democrática del Congo, Perú, Congo, Hong Kong (Región administrativa especial de China), Comoras, Uruguay, Viet Nam, España y Namibia   Entonces, ¿qué necesita el sector avícola para recuperar el mercado externo perdido?   Luego de un análisis de la cadena de valor avícola y del contexto actual del sector, realizado por el equipo técnico del espacio “Entre Ríos Entre Todos”, se enumeran las siguientes acciones necesarias para potenciar el sector:   En el aspecto productivo es necesario:   * Atraer inversiones para el desarrollo de granjas y galpones, ya que desde el 2013 no hay inversión importante con financiamiento especifico.   * Una vez en marcha la mayor oferta de galpones, la inversión debe ir canalizada a incorporar capacidad de congelamiento.   * Se deben realizar inversiones en acondicionamiento de los frigoríficos existentes para tener mayor velocidad de trabajo y soportar el mayor volumen que generaría la mayor oferta.   * También, teniendo en condiciones los frigoríficos y cámaras, permitirá poder preparar y acopiar los pedidos para soportar falta de contenedores y demoras propias de la logística.   * Es importante acondicionar y poner en funcionamiento nuevos molinos productores de Alimentos Balanceados.   * Y por último y no menos importante, por el lado de la sanidad, se debe mantener condiciones de bioseguridad, es fundamental que el proceso de crecimiento no sea afectado por la Influenza aviar.   En el aspecto financiero:   * Impulsar la oferta de financiamiento, a través del desarrollo de diferentes herramientas crediticias. Si bien las empresas reinvierten continuamente sus utilidades, estas se han reducido y si no se complementa con créditos, la inversión se va restringiendo, generando problemas de competitividad hacia futuro.   * Es importante lograr acciones para descargar el IVA técnico que se está acumulando a favor de los productores, ya que no se puede recuperar y termina siendo un costo elevado (el pollo paga 10,5% de IVA y los insumos tienen 21% de IVA).   Infraestructura:   * Invertir en la ampliación, mejora y mantenimiento de la trama de caminos rurales. Recuperando zonas productivas actualmente inaccesibles.   * Disponibilidad energética eléctrica de calidad. Sumamente necesario por el nivel de tecnificación de la estructura productiva, lo cual mejoraría la productividad actual.   * Acondicionamiento de por lo menos un puerto provincial, preferentemente el de Ibicuy, por sus características. Esto generará externalidad positivas, ya que el volumen de actividad otorgado por el sector avícola podrá mantener una escala de funcionamiento optima, que permitirá el uso para otras actividades.   En cuanto a lo ambiental es de vital importancia realizar Inversión en Tratamiento de efluentes líquidos y gaseosos.   Entre todos los actores participantes de la cadena avícola, y aprovechando el expertise y saber hacer adquirido en las últimas décadas, se debería idear un plan de largo plazo, con el objetivo de promover el desarrollo del sector avícola y que sea útil como hoja de ruta para poder replicarlo en otras cadenas.   Santiago Henderson Lic. en Economía Equipo Técnico E.T.E.R.