La Municipalidad de Gualeguay fue anfitriona este lunes de la segunda reunión de la mesa de diálogo conformada para abordar las inquietudes planteadas por vecinos y distintos sectores de la comunidad en torno al funcionamiento de la empresa Quimiguay, especializada en la gestión de residuos industriales peligrosos y ubicada en el ejido de Enrique Carbó.   El espacio de trabajo tuvo lugar en instalaciones del Museo Quiroz y reunió a representantes de la compañía, funcionarios municipales y provinciales, autoridades del Hospital San Antonio, concejales, vecinos, grupos ambientalistas y otros actores vinculados con la situación.   La mesa había tenido su encuentro inaugural el pasado 4 de mayo, oportunidad en la que se presentó un petitorio con distintos requerimientos que fueron recogidos por los organismos correspondientes. En esta segunda instancia, se expusieron los avances y respuestas alcanzados desde entonces.   La directora de Ambiente de Gualeguay, Verónica Gómez, destacó especialmente la posibilidad de sostener este ámbito de intercambio y trabajo conjunto. “Yo celebro que, más allá de la problemática ambiental, estos encuentros entre la sociedad o vecinos, la empresa, los organismos provinciales y nosotros, que estamos en jurisdicción vecina, sea posible, que se pueda concretar y que se establezcan pautas de trabajo”, expresó.   La funcionaria remarcó que uno de los principales compromisos asumidos por el Estado municipal fue avanzar en un estudio de calidad de aire que permita contar con información científica independiente sobre las condiciones ambientales de la ciudad. “Los requerimientos fueron tanto al Ministerio de Salud y la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos, que hicieron requerimiento de respuesta y también a nosotros, al municipio”, explicó Gómez, quien señaló que entre los pedidos se encontraba el monitoreo de la calidad del aire.   A partir de ese planteo, el municipio inició una búsqueda de organismos académicos especializados que pudieran desarrollar un estudio acorde a las características de la actividad de la planta. “Se ha llegado a buen término de poder encontrar una facultad, una universidad por la cual nos hemos decidido a poder avanzar en eso y poder realizar el monitoreo”, indicó.   Un estudio para generar evidencia científica     La propuesta finalmente aceptada corresponde a la Universidad Nacional de Tucumán, a través del Laboratorio de Estudios Atmosféricos del CONICET y el Instituto de Física Química del Mar del Oeste Argentino.   Gómez explicó que el proyecto contempla dos etapas. La primera estará orientada a conocer el territorio, sus condiciones climatológicas e identificar posibles fuentes de contaminación. Luego se avanzará con la instalación de equipos y un período de monitoreo de entre seis y ocho meses.   “De esta manera, se tendría información científica para la toma de decisiones por parte de la Municipalidad de Gualeguay”, sostuvo la titular de Ambiente.   Según detalló, la primera etapa demandaría aproximadamente dos meses y funcionará como base para definir la segunda fase del proyecto, que se desarrollará durante 2027 y concluirá con los análisis e informes correspondientes.   “Sería un antecedente, se generaría evidencia científica independiente en cuanto a la calidad del aire de nuestra ciudad”, remarcó.   Gómez también puso el acento en una particularidad institucional de la situación: la planta no se encuentra dentro del ejido municipal de Gualeguay.   “Soluciones Ambientales SA es una empresa operadora de residuos peligrosos que se encuentra en una jurisdicción vecina, está habilitada por el municipio de Enrique Carbó, por la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos y a nivel nacional. No es jurisdicción del ejido del municipio de Gualeguay”, explicó.   En ese contexto, valoró especialmente la posibilidad de que los distintos organismos puedan participar de una instancia conjunta.       La mirada de Ambiente de la Provincia     El director general de Ambiente y Cambio Climático de Entre Ríos, Maximiliano Gómez, también participó de la segunda instancia indicó que la reunión permitió avanzar sobre los distintos planteos formulados en mayo.   “Se trató de la segunda instancia de encuentro en el marco de la mesa de diálogo que se generó a instancias de la Municipalidad de Gualeguay”, explicó.   El funcionario señaló que el espacio surgió a partir de pedidos y reclamos provenientes de diferentes sectores de la comunidad, entre ellos vecinos, entidades intermedias, organizaciones no gubernamentales vinculadas al ambiente y entidades relacionadas con productores.   Según explicó, los planteos se encuentran vinculados con la actividad de la planta, ubicada en el ejido de Enrique Carbó, y con impactos que algunos vecinos asocian principalmente a la presencia de olores.   “Entienden los vecinos que la actividad genera una serie de impactos que implican malestares y molestias, sobre todo asociados a la presencia de olores fuertes y persistentes, sobre todo en determinados momentos”, detalló.   Durante la reunión se repasaron también aspectos relacionados con el rol de control y fiscalización de la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos. “Se recordó que se había puesto la totalidad de la información de los expedientes administrativos a disposición de los vecinos y las entidades que lo solicitaron”, señaló Gómez.   También se hizo referencia a los controles e inspecciones realizados sobre la planta y a la documentación técnica producida a partir de esas actuaciones. “Se hizo una mención a los alcances que la normativa vigente establece en materia de controles y de inspecciones. Se recordó que todos los informes técnicos que se producen con posterioridad a cada una de las inspecciones están disponibles en los expedientes”, explicó.   El funcionario agregó que esos expedientes también son requeridos por la Municipalidad de Gualeguay, pese a que la planta no se encuentra dentro de su jurisdicción directa.   Tres ejes de trabajo para reducir olores e impacto visual     Uno de los momentos centrales del encuentro estuvo dado por la presentación que realizó Quimiguay sobre el plan de trabajo que la empresa viene desarrollando para minimizar olores y el impacto visual de la pluma del horno de incineración.   De acuerdo con el comunicado difundido por la compañía, el plan se estructura en tres líneas de acción y ya se encuentra en ejecución.   El primero de los ejes apunta a la mejora del sistema de tratamiento de efluentes líquidos (API). En tal sentido, la empresa informó que presentó ante la autoridad de aplicación un proyecto integral de optimización y que contrató una firma especializada en ingeniería de tratamiento de efluentes.   El objetivo, según explicó la compañía, es incorporar nuevas tecnologías y optimizar las condiciones operativas para reducir los impactos odoríferos. Las obras comenzarían una vez autorizada su implementación.   El segundo eje contempla una revisión integral del proceso de revalorización de hidrocarburos. Para ello, Quimiguay informó que incorporó especialistas con trayectoria en refinería YPF y que cuenta además con la participación de técnicos de la Universidad Nacional del Litoral.   Según la empresa, la revisión de la ingeniería presenta “un importante grado de avance” y concluirá en el corto plazo.   La tercera línea de trabajo está vinculada con la mejora visual de la pluma del horno de incineración. En este caso, interviene un especialista en ingeniería de hornos de incineración y la ingeniería correspondiente ya fue presentada ante la autoridad de aplicación.   Una vez revisada y aprobada, la empresa prevé avanzar con la instalación de los equipos.   Quimiguay estimó que hacia fin de año estarán implementadas parte de las obras previstas y que, asociado a ello, podrán evidenciarse mejoras concretas en los ejes planteados.       Preparación ante posibles contingencias     La prevención frente a eventos extraordinarios también formó parte de la agenda.   Maximiliano Gómez señaló que durante la reunión se comentaron los avances proyectados para la actualización de los protocolos de atención y gestión de contingencias.   “Se está llevando adelante un trabajo articulado con bomberos de la zona y el apoyo de la Brigada de Respuesta Ambiental, que depende de la Secretaría de Ambiente, para mejorar y perfeccionar el plan de activación o de respuesta a las contingencias”, manifestó.   En paralelo, la empresa comunicó que cuenta desde 2016 con un plan de contingencia para este tipo de eventos y que, frente a las previsiones para lo que resta de 2026 y comienzos de 2027, se están adoptando medidas adicionales.   Quimiguay informó que trabaja con un equipo interdisciplinario en un plan integral de prevención, contingencia y obras. Entre las medidas contempladas, mencionó el vaciado total de las piletas al parque de tanques y la eventual derivación hacia otras plantas de tratamiento, en caso de ser necesario.   Una mesa que busca sostener el diálogo     La segunda reunión permitió así poner en común los avances de los distintos actores respecto de los compromisos asumidos en el primer encuentro.   Desde la municipalidad se destacó el avance hacia un estudio independiente de calidad de aire; desde la Provincia se repasaron los mecanismos de control, fiscalización y respuesta ante contingencias; y desde la empresa se presentaron las líneas de trabajo que ya se encuentran en desarrollo para mejorar distintos aspectos de sus procesos.   En tanto, la empresa cerró su comunicación reafirmando su “compromiso con la mejora continua de sus procesos, la inversión en soluciones de ingeniería de calidad, la protección del ambiente y el trabajo articulado con las autoridades y la comunidad”.   La mesa de diálogo continuará así como ámbito de seguimiento de los compromisos y acciones planteadas, con el monitoreo de calidad de aire como uno de los próximos pasos previstos y con la continuidad de la articulación entre el municipio, la Provincia, la empresa y los distintos sectores de la comunidad.