Varios vecinos acusaron a esta mujer, que la tenía a su guarda a la menor de 3 años, de dejarla encerrada, con candado en la puerta. Incluso se dijo que había varias denuncias en el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf), pero la titular del área en Gualeguaychú lo desestimó.   Todo quedó concentrado en la investigación penal de lo sucedido. El fiscal Guerrero esperó -en primer lugar- contar con el informe de la autopsia practicada en la morgue de Oro Verde, que en principio confirmó la muerte por inhalación de monóxido de carbono, aunque se esperan resultados de estudios anatomopatológicos. Posteriormente, aguardó por el informe de la pericia de Bomberos, que determinó que el principio del foco ígneo se debió a un cortocircuito por una conexión clandestina en la parte delantera de la casa, que se propagó por el cielorraso. Luego de contar con esta información, se llamó a declarar a la madre y al padre biológico de la nena, a quienes se les había quitado la custodia de la menor debido a que ambos afrontarían problemas de adicciones.   Se tejieron muchas hipótesis, circularon audios de Whatsapp con denuncias sobre la supuesta forma en que había sido encontrada, lo cual fue descartado por el propio fiscal al confirmar que el cuerpo de Milagros no tenía signos de violencia. Pero ahora habrían surgido nuevos elementos para que el fiscal Guerrero llame a declaración de imputada a la tía, a quien se le imputará el delito de homicidio culposo. La mujer, de 24 años, se había defendido de las acusaciones públicas que la responsabilizaban de la muerte, excusándose que había dejado el hogar por unos pocos minutos mientras Milagros dormía.   Esto ocurrió alrededor de las 20 del 9 de diciembre, a pocas cuadras del acto que se realizaba en el corsódromo cuando el intendente Esteban Piaggio asumía su segundo mandato al frente de la Municipalidad de Gualeguaychú. Según indicó la acusada, ella salió a hacer un mandado, mientras la nena dormía y su madre se bañaba en la parte posterior de la vivienda.   Los vecinos señalaron a los medios que cubrieron el siniestro que la menor había sido encerada con cadena y candado en la puerta, imposibilitándole salir a la calle. La criatura fue hallada sobre una cama, en su habitación, carbonizada. Su tía se excusó en que la puerta de la habitación estaba sin llave y solo puso candado en la puerta principal como medida de seguridad, sin prever que se iba a originar el incendio fatal.   Será la segunda vez que declare. La primera versión la brindó a la Policía en la Comisaría de Minoridad, juntamente con los padres biológicos, pero ahora lo hará en otra condición y será acompañada por su abogado, porque se habrían encontrado detalles que le cabrían responsabilidad penal.