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El cambio de época golpea a la Bolsa de Cereales: anuncian la salida del gerente y definen la venta de propiedades

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos atraviesa un proceso de reestructuración institucional que incluye la desvinculación de su gerente y la convocatoria a una asamblea extraordinaria para definir la posible venta de bienes de propiedad de la entidad.

 

Según explicó la propia institución, el cambio en las formas de operar del mercado agropecuario produjo una merma significativa en los recursos económicos con los que contaba para desarrollar sus actividades y cumplir con sus objetivos.

 

En un comunicado difundido en las últimas horas, la entidad señaló que “en los últimos tiempos las formas de operar de los actores del mercado agropecuario han variado de manera considerable”, situación que, según sostuvo, afectó “significativamente” su intervención en la concreción de contratos del sector.

 

De acuerdo con la explicación brindada por la Bolsa, este nuevo escenario derivó en “una merma de importancia en los recursos económicos” destinados al cumplimiento de sus fines y de los objetivos que históricamente caracterizaron su actividad institucional.

 

“Desafortunadamente, este nuevo escenario -no imaginado hace algún tiempo- obliga a tomar decisiones difíciles y no deseadas, pero estrictamente necesarias para lograr una reestructuración”, expresó la institución.

 

En ese sentido, sostuvo que las medidas adoptadas buscan permitir “no sólo la subsistencia de la Bolsa de Cereales sino volver luego a la senda de crecimiento que evidencia desde su fundación”.

 

Desvinculación del gerente

 

 

Una de las decisiones adoptadas dentro de este proceso fue la desvinculación, por mutuo acuerdo, de Manuel Villagra, quien se desempeñaba como gerente de la institución.

 

El presidente de la Bolsa de Cereales, Diego Camuñas, manifestó que la decisión fue tomada “con gran pesar”, al tiempo que destacó la tarea desarrollada por Villagra durante su gestión.

 

Según expresó Camuñas, existe “conciencia de la gran tarea que ha desarrollado Manuel Villagra” que, a su entender, quedó reflejada en “una permanente presencia institucional y en la prolijidad del manejo de la asociación”.

 

El presidente también resaltó el papel de Villagra en distintos asuntos de relevancia para la institución. En particular, mencionó “el liderazgo que la entidad evidenció en varios asuntos de trascendencia”, entre ellos el amparo ambiental que tuvo una reciente resolución del Superior Tribunal de Justicia.

 

Por su parte, Villagra consideró que su paso por la gerencia representó “una etapa de gran experiencia y aprendizaje profesional” y explicó que, en ese marco, entendió junto con la comisión directiva que “era el momento de dar este paso”.

 

El gerente agradeció a las autoridades, los socios, el equipo de trabajo de la Bolsa y a los distintos actores del sector con los que, según expresó, construyó “una relación de trabajo sólida” durante estos años.

 

La institución destacó además que la relación continuará hasta el próximo 30 de septiembre, dentro de un marco que calificó de “cordialidad y entendimiento”, y expresó su agradecimiento a Villagra por el trabajo realizado.

 

Asamblea para definir la venta de bienes

 

 

En forma paralela a la reestructuración, el consejo directivo de la Bolsa de Cereales resolvió convocar a una asamblea extraordinaria de socios.

 

La decisión fue adoptada en la reunión plenaria realizada el martes 8 de septiembre, de acuerdo con lo establecido en los artículos 45 y 49 de los estatutos vigentes.

 

La asamblea tendrá lugar en la sede de la institución, ubicada en San Martín 553 de Paraná, y fue convocada para las 19 horas en tres instancias: primera convocatoria el 5 de octubre, segunda el 9 de octubre y tercera el 14 de octubre de 2026.

 

Uno de los principales puntos del orden del día será la autorización para avanzar con la venta del inmueble donde funciona actualmente la institución en la capital provincial.

 

Pero no será el único bien cuya eventual venta deberán considerar los socios. También se someterá a autorización la venta de 192 hectáreas propiedad de la Bolsa de Cereales, ubicadas en Alcaraz Segundo, en jurisdicción del departamento La Paz.

 

El cuarto punto contempla, asimismo, la autorización para la venta de un campo de 72 hectáreas, también propiedad de la institución, ubicado en el departamento Nogoyá.

 

Antes de abordar esos temas, los socios deberán designar a dos integrantes para que refrenden el acta de la asamblea junto con el presidente y el secretario de la Bolsa de Cereales.

 

De esta manera, la entidad puso en marcha una serie de decisiones que, según explicó en su propio comunicado, están vinculadas con la necesidad de adecuar su estructura a un escenario en el que sus recursos económicos se redujeron como consecuencia de los cambios registrados en la operatoria del mercado agropecuario.

 

Una institución nacida para impulsar al campo

 

 

La Bolsa de Cereales de Entre Ríos tiene sus antecedentes en una iniciativa que comenzó a discutirse en 1951, aunque recién casi tres décadas después aquella idea logró concretarse. La asamblea fundacional se realizó el 16 de noviembre de 1979, en Paraná, con la participación de 104 convencionales representantes de casi todos los departamentos de la provincia. La propuesta original era crear una herramienta que permitiera al sector agropecuario entrerriano avanzar hacia nuevas fronteras productivas.

 

Desde sus comienzos, la institución tuvo entre sus principales objetivos coordinar la acción de sus asociados en todo lo relacionado con la orientación, el progreso y la defensa de la producción, comercialización e industrialización de granos y otras actividades vinculadas al sector primario. También se planteó como un ámbito para facilitar operaciones comerciales y brindar condiciones de seguridad y legalidad a los negocios registrados en la entidad.

 

Con el paso de los años, ese perfil se amplió hacia la generación y difusión de información vinculada con la actividad agropecuaria. Entre sus funciones estatutarias figuran la elaboración de estadísticas y datos sobre producción, comercialización e industrialización, así como la difusión de información nacional e internacional sobre los mercados y productos negociados.

 

Uno de los desarrollos más significativos fue el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), que comenzó en 1998 con el objetivo de brindar información estadística sobre los cultivos tradicionales de la provincia. La propia Bolsa también destaca entre sus hitos la instalación de una Red de Centrales Meteorológicas Automáticas y el desarrollo de distintas iniciativas vinculadas con la producción y las buenas prácticas agropecuarias.

 

Hasta ahora, la institución define su misión en términos que exceden la operatoria comercial: promover la producción de alimentos, aportar a la soberanía alimentaria, sostener el crecimiento productivo, resguardar la transparencia y la ética en los mercados agropecuarios, brindar información especializada y contribuir al desarrollo económico y social de Entre Ríos y del país.

 

Así, la Bolsa que ahora anuncia una reestructuración es la misma institución que durante más de cuatro décadas buscó ocupar un lugar de referencia en la actividad agropecuaria entrerriana, primero como herramienta para organizar y fortalecer la producción y comercialización de granos y, con el tiempo, ampliando su campo de acción hacia la información, la innovación, la sustentabilidad y la representación de los intereses vinculados con la cadena agroalimentaria.

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