El diputado provincial Enrique Tomás Cresto, junto a la diputada Mariel Ávila, presentó un proyecto de resolución para reclamar al Gobierno nacional que funcionarios y equipos técnicos se hagan presentes en la Nueva Planta Potabilizadora de Agua de Concordia, constaten personalmente su estado y expliquen qué medidas se están tomando para reactivar y finalizar la obra.
“Los funcionarios nacionales tienen que venir a Concordia, recorrer la planta y dar la cara. No alcanza con anuncios ni con decir que se está trabajando. Queremos saber qué pasó, qué falta y cuándo esta obra va a estar funcionando”, afirmó Cresto.
Además, afirmaron que la situación resulta especialmente preocupante porque la obra registra aproximadamente un 93% de avance y lleva tres años paralizada, pese a encontrarse próxima a su finalización. El proyecto contempla una nueva planta potabilizadora, toma de agua sobre el río Uruguay, cisternas, estaciones de bombeo, acueductos y redes de distribución, con aproximadamente 37 kilómetros de cañerías.
“Una obra al 93% no puede seguir abandonada”
Cresto sostuvo que la discusión ya no puede limitarse a anuncios o compromisos a futuro y reclamó que las autoridades responsables pongan los pies en la obra y conozcan su situación real.
“Estamos hablando de una obra fundamental para Concordia. Mientras los vecinos siguen esperando una solución definitiva a los problemas de abastecimiento, tenemos una infraestructura que está prácticamente terminada y permanece paralizada hace tres años. Esto no puede naturalizarse”, señaló.
El pedido incluye además la elaboración de un informe actualizado sobre la situación administrativa, contractual y financiera de la obra, las obligaciones pendientes, el equipamiento electromecánico, eléctrico y tecnológico que falta incorporar o poner en funcionamiento, el estado de las garantías y el cronograma previsto para su culminación.
El riesgo de perder recursos para terminarla
El legislador también advirtió sobre la situación vinculada al financiamiento internacional de la obra. De acuerdo con los fundamentos del proyecto, la prolongada paralización afecta el flujo de los fondos comprometidos y pone en riesgo los recursos necesarios para completar el porcentaje restante de la obra.
“No estamos hablando de empezar una obra desde cero. Estamos hablando de terminar una obra que ya está ejecutada en un 93%. Por eso la pregunta es muy concreta: ¿qué falta y por qué no la terminan?”, planteó Cresto.
Finalmente, Cresto y Ávila reclamaron que las autoridades nacionales responsables se constituyan personalmente en la planta, recorran las instalaciones, verifiquen el estado del equipamiento y definan las medidas administrativas, contractuales y presupuestarias necesarias para concluirla.
“Concordia necesita respuestas concretas. Los vecinos no necesitan más anuncios: necesitan que terminen la planta de agua. Y quienes tienen la responsabilidad de hacerlo tienen que venir, mirar la obra de frente y dar la cara”, concluyó Cresto.