A partir de esta situación se inició una investigación por presunta infracción al artículo 193 bis del Código Penal Argentino (picadas ilegales), bajo la intervención del personal a cargo del jefe y segundo jefe de la División Investigaciones, Miguel Martina y Emilio Cabrera, y bajo las directivas del fiscal Mario Figueroa. En ese marco se logró identificar a los presuntos participantes y los domicilios que frecuentaban.
El operativo, encabezado por el jefe departamental José María Rosatelli, se desplegó en viviendas del barrio Benito Legerén y zonas aledañas. Durante los allanamientos se procedió al secuestro de tres motocicletas preparadas para realizar picadas, dos armas de fuego —una escopeta doble caño calibre 12 mm y un revólver calibre .22—, doce municiones calibre 12 mm, veintinueve municiones calibre .22 y teléfonos celulares que serán peritados.
A raíz de los elementos secuestrados, la fiscalía interviniente dispuso la detención de cuatro personas por los delitos de tenencia ilegal de arma de fuego y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.