Según explicaron, la empresa EGGER donó las placas que fueron utilizadas para el armado de todo el mobiliario tan necesario para la ubicación de los libros y demás elementos. En tanto, Eduardo Rosetti, un conocido empresario del sector, realizó de manera gratuita todos los cortes que fueron necesarios y finalmente Luis Silva, un vecino de la escuela, realizó el armado final de todos los muebles.
“Integrantes de IPI y personal de maestranza de la escuela hicieron sus aportes para las tareas de reparación y pintura, quedando la biblioteca en condiciones adecuadas para el uso de alumnos y docentes. A partir de entonces, miembros de IPI comenzaron con la tarea de clasificar los libros y el material de acuerdo con las diversas áreas de estudio y las necesidades propias del aprendizaje, para continuar con el objetivo de que los jóvenes puedan lograr la promoción humana a través de la educación”, señalaron.
“La Asociación Civil Integrar para Incluir agradece una vez más a la Empresa EGGER y a los señores Eduardo Rosetti y Luis Silva por tan valiosa colaboración”, concluyeron desde la asociación civil.