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Desde comienzo de 2017, los pagos de quincenas y aguinaldos comenzaron a faltar. Cuando los trabajadores de la metalúrgica realizaron una medida de fuerza, recibieron el telegrama de despido. Ninguno ha cobrado lo que les corresponde.

La metalúrgica Urbanotec, ubicada en el kilómetro 55 de la Ruta 14, tuvo su época de esplendor con la obra pública de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, y la curva descendente comenzó cuando llegó a la Casa Rosada Mauricio Macri. Tan marcada fue la época de oro de la empresa que en el ingreso a la planta fabril hay un busto del fallecido ex Presidente Kirchner.
El cambio de gobierno llevó a que a principios del 2017 los pagos de quincenas y aguinaldos poco a poco comenzaran a atrasarse, hasta que llegó un momento en que el retraso se transformó en ausencia. En consecuencia, la planta fue tomada en forma pacífica por los empleados, y las discusiones entre el empleador y los operarios y el gremio comenzó a subir de tono. Por ese entonces, la metalúrgica contaba con 28 operarios de planta, 10 administrativos y tres en portería.

"Hace poco más de un año realizamos una serie de medidas de fuerza por la falta de pago. La protesta duró unos 15 días, y al no tener respuesta por parte de la empresa decidimos hacer retención de horarios en nuestros domicilios, medida que se tomó luego de consultar a nuestros abogados y con nuestro gremio, la Unión de Obreros Metalúrgicos", recordó Gastón Simonetti, ex delegado gremial y empleado de Urbanotec, quien inmediatamente lamentó: "Fue entonces cuando nos llegaron los telegramas de despido. A esa altura ya nos adeudaban tres quincenas y el aguinaldo".

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Luego de los despidos, la empresa entró en "Concurso Preventivo de Acreedores", a cargo del Juzgado Nª 1 en lo Civil y Comercial, quien nombró una síndica. "A pesar de que la Justicia intervino, nunca nos llamaron para darnos una ayuda. Con el Ministerio de Trabajo, en pleno conflicto, mantuvimos una serie de reuniones, pero no se llegó a ningún acuerdo y no pasó más nada. Inclusive, una vez nos llamaron del Municipio para darnos una bolsa de mercadería y buscar una salida al conflicto con la conformación de una cooperativa. Pero también quedó en la nada".

Según lo detallado por fuentes internas de la empresa, con el tiempo Urbanotec estuvo un tiempo sin producir, pero luego retomó las tareas con personal que siguió en la planta fabril, más algunos que se sumaron y otros que regresaron. Actualmente son aproximadamente 10 operarios que trabajan en la planta, pero todos lo estarían haciendo por cifras que se encontrarían por debajo de lo que marca el convenio colectivo de trabajo.

Por su parte, los despedidos tuvieron que buscar otros rumbos para hacerle frente al día a día y a la crisis económica. En el caso de Simonetti, que en Urbanotec era personal especializado de planta, ahora se las rebusca como peón de albañil. "La vida sigue y hay que parar la olla. No sabía nada sobre construcción, pero tuve que aprender a la fuerza. Es duro pasar de tener un sueldo fijo y cobrar por quincena a hacerlo cuando sale una changa, y que muchas veces si llueve no podemos trabajar, y por ende ese día no cobramos nada", describió sobre su presente.

"La mayoría de los que quedamos afuera vivimos de changas. A más de un año desde que se vino todo abajo, tiempo en el cual no nos abonaron ni las quincenas que nos deben, ni el aguinaldo ni la indemnización, nos queda la sensación de que se olvidaron de los obreros que se quedaron sin laburo y sin un peso en el bolsillo. Estamos freezados por completo."
Fuente: El Día de Gualeguaychú

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