El viernes 11 de septiembre trascendió que la concesinaria La Concorde, ubicada en Concordia, había comenzado a enviar telegramas de despido a sus empleados.   Hasta este martes, empleados de las sucursales de Concordia y Chajarí no tenían precisiones acerca del pago de indemnizaciones y se reunieron para pedir explicaciones, aunque no obtuvieron respuestas.   Lucas Lamouroux es el Delegado General de la Delegación Entre Ríos de SMATA (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor). En diálogo con Ahora Más (Lunes a viernes de 9 a 12 en www.oidmortalesradio.com.ar) contó cómo supieron de la crisis que vivía la empresa, de qué manera actuaron y qué relación tuvieron con los representantes de la firma.   “Nosotros venimos advirtiendo desde hace unos tres meses que la empresa, ya desde febrero, no realiza correctamente los aportes de los trabajadores, tanto las retenciones obligatorias a nuestra organización como los aportes a la obra social y demás. Debido a eso, como somos un gremio que está continuamente en contacto con la gente, les explicamos la situación. Más allá de que el sector viene complicado, y que lamentablemente no es la única empresa que hoy padece las políticas de este gobierno, los pusimos al tanto. Transcurrió un tiempo sin respuesta por parte de la empresa y empezamos a advertir que la cosa no venía bien. La Concorde tiene sucursales en otras provincias que estaban en la misma situación, por lo que hicimos las presentaciones correspondientes ante la Secretaría de Trabajo. La empresa se presentó y negó toda la información que teníamos hasta ese momento, pero evidentemente no era como ellos decían. Nosotros estuvimos siempre a disposición para darles una mano; no es la primera ni la última empresa con la que atravesamos estos problemas, pero no sé cuál fue el motivo por el cual no accedieron ni se pusieron en contacto para ver cómo podíamos darles una mano para seguir trabajando”, señaló.   Acerca de cómo está la situación de los trabajadores, el gremialista indicó: “Hoy hicimos una presentación. Ellos iniciaron un procedimiento preventivo de crisis, el cual fue rechazado categóricamente por la organización sindical, fundamentalmente porque en todo momento nos pusimos a disposición y ellos nunca informaron cómo venía esta situación. Saben que para un preventivo de crisis tienen que estar las partes de acuerdo y empezar a dialogar; no es presentar un preventivo y se terminó. Hoy el conflicto está en la vía legal. Nosotros nunca dejamos de hacer el seguimiento del tema y tenemos todas las presentaciones hechas en tiempo y forma. Asimismo, informamos a los trabajadores cuándo fueron las audiencias y en qué situación se encontraba el trámite; los trabajadores siempre estuvieron en conocimiento de todo el accionar de SMATA”.   Según Lamouroux, la empresa nunca estuvo dispuesta a dar respuestas. “En la asamblea hablamos con los compañeros sobre la falta de ventas y el hecho de que no se están abonando las cargas sociales, entre otras cuestiones. Es un conjunto de señales y ya sabemos hacia dónde va la situación cuando pasa esto. Lo que más señalamos, y en lo que sí le damos la responsabilidad directamente a la empresa, es que siempre tuvimos disposición para buscar una solución, pero ellos nunca mostraron interés. De hecho, tuvimos dos audiencias de conciliación para tratar nuestras advertencias sobre los aportes y el riesgo de un cierre inminente, solo se presentó un abogado y la empresa jamás dio señales de querer arreglar las cosas. La empresa no da respuestas. Es una lástima, porque hemos tenido otros casos donde hoy las empresas y los trabajadores siguen activos. Como es de público conocimiento y ha manifestado nuestro secretario general, Ricardo Pignanelli, a nivel nacional, hay varias empresas grandes que se están sosteniendo gracias a las medidas tomadas por nuestra organización”.   Tras esas ausencias y la falta de respuesta, llegaron telegramas a las sucursales de Chajarí, Concordia y Posadas (Misiones). Los empleados saben que dejan de trabajar, pero no hay certezas sobre posibles indemnizaciones y eso parece esta lejano. “Al no haber una presentación por parte de los dueños en las audiencias de la Secretaría de Trabajo, no se sabe si la empresa está dispuesta, por ejemplo, a pagar las indemnizaciones y lo que corresponde. Hasta que no veamos cómo sigue la situación, no lo sabremos. Normalmente, recibís las notificaciones por medio de la Secretaría o se llega a un consenso mediante el diálogo entre la empresa y el gremio para ver cómo se desarrollan las cosas. Ese diálogo hoy no existe. Por lo tanto, hasta que las cosas no se vayan dando administrativamente, no vamos a saber cómo se va a resolver todo. Esa es la realidad. Es la primera vez que no tenemos diálogo con una empresa de la provincia”, aseguró el representante de SMATA a la emisora de El Entre Ríos.   Finalmente, el representante gremial aseguró que la situación es compleja para todos los trabajadores del sector. “Hoy en día la actividad viene muy golpeada, este gobierno nos está pegando por todos lados, no solo a nosotros, sino a la industria en general. Es muy importante que esto se sepa, y creo que hay una gran responsabilidad tanto de los medios como de la parte gremial para darlo a conocer. Hoy la actividad se mantiene en pie porque los gremios están haciendo lo imposible para seguir sosteniendo los puestos de trabajo. Obviamente hay empresas que comparten nuestro mismo sentido de cuidar los puestos laborales, pero hay otras que directamente no quieren abrirse al diálogo. Por ahí pasa la situación”, concluyó.