Una maestra entrerriana de primaria implementó un saludo de bienvenida diferente para comenzar la jornada: una vez por semana, los chicos toman su lugar y reciben al resto. La docente habló sobre su iniciativa, luego de que se difundiera a través de un video por las redes sociales.
Gimena Domínguez es maestra de primer grado en la Escuela Nº 119 del barrio Villa Las Lomas Sur, de Concepción del Uruguay. Esta institución educativa es nueva en La Histórica, lo cual representó un desafío para la docente.
“Al ser una escuela que está ubicada en las lejanías de la ciudad y cerca de numerosos barrios nuevos, tenemos muchos alumnos de distintas instituciones, de otros lugares e incluso de Caseros (departamento Uruguay). Y ver dos niños que se abracen sin haber compartido antes nada, encontrándose por primera vez en nuestra aula en la escuela y generando una amistad, es hermoso”, sostuvo Domínguez.
Educación emocional
“Vi algunos videos en diferentes páginas de otros maestros en distintos lugares del mundo y llegué a la conclusión de que un saludo especial antes de entrar al aula podía ser una estrategia para que el comienzo de la jornada fuera diferente, con otra predisposición", contó la docente.
En el video, que rápidamente se viralizó por las redes sociales, se puede ver a los chicos “chocando los cinco”, haciendo un paso de baile o dándose abrazos entre ellos. Cuando comenzaron las clases, era la docente quien los recibía y les proponía elegir cómo saludarse; pero, para fortalecer el vínculo entre los chicos, cada día les propuso a un alumno que tomara su lugar.
“El primer paso cuando presenté la estrategia lo hacía yo, que fue durante los primeros días de clase. Luego, cada semana lo hace alguno de los chicos. Siempre se selecciona a alguno, una nena y un nene, se pregunta quién se anima, porque a veces no quieren y está bien. Y esa persona luego está en la puerta y es quien recibe los abrazos, saludos y bailes. Yo en ese momento solo los grabo porque es lo que luego le muestro a la mamá o el papá y es hermoso ver esos saludos”, contó.
Y detalló: “Me entusiasmaba saber que era algo lindo para comenzar la mañana y sin dudas que lo pensé dirigido a la educación emocional, que es algo en lo que tanto nos estamos capacitando y que tanto se está buscando llevar adelante”.
“Sin vínculos es muy difícil lograr algo”
“Sin las emociones, uno no puede adquirir nuevos aprendizajes o que los niños construyan. Porque si no hay un vínculo ni con el docente ni entre los alumnos, es muy difícil lograr algo”, sostuvo la docente.
Y profundizó, respecto de su estrategia: “era una idea para comenzar la mañana con alegría y entusiasmo; además, los chicos son de primer grado, vienen de jardín y estamos en un período de adaptación y articulación. Para que no sea tan brusco el cambio, resultó una buena estrategia”.
“Los abrazos son hermosos, porque no son como de ‘compromiso’, son abrazos reales. Se abrazan, se chocan las manos o bailan. Con el correr de los días todos se animaron a bailar, a inventar saludos. Con la seño de música agregaron un canto y así vamos transformándolo para que tampoco se haga tan rutinario, que todos los días sea lo mismo no responden de la misma manera. Ver como se fortalecen los vínculos entre los chicos y también con la docente, es hermoso. Los abrazos que recibí son hermosos”, relató.
Clases diferentes
A partir de esta experiencia, Domínguez analizó el desarrollo de las clases. “Cuando entramos están más atentos, más despiertos. Se los ve con más entusiasmo de comenzar la mañana. Esos días que hizo frío que cuesta mucho más empezar la mañana, tener ese saludo hace que estemos todos mucho más predispuestos tanto los chicos como los docentes y eso es importante aclarar, porque tiene que haber alegría y predisposición de ambas partes siempre. Se empieza muy distinta la clase a partir de esta estrategia”.
“También me han dicho otras docentes que lo implementan. Sé que no soy la única pero hay que animarse e implementarlo, si funciona funciona, y sino no, pero hay que intentarlo”, concluyó.