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Nuevo juicio por Micaela García: "Yo no la maté", insistió Sebastián Wagner y apuntó contra Néstor Pavón

En la segunda audiencia por el femicidio de Micaela García, ocurrido hace más de 9 años en Gualeguay, volvió declarar Sebastián Wagner, condenado a prisión perpetua.

 

En ese marco, volvió a negar el crimen, apuntó contra Néstor Pavón como quien fue quien la asfixió. Además, denunció que en la cárcel lo quisieron matar cuando iba a declarar. “Estoy lastimado entero, cortado por estar hablando acá porque me pidieron los padres de Micaela”, afirmó.

 

“Yo sé que fue él y me gustaría mirarlo a la cara y tenerlo de frente, a Pavón. ¿Por qué no me mata él?”, expresó, y agregó: “Estoy vivo y voy a seguir pidiendo perdón y arrepentimiento. Estoy arrepentido y pido perdón, pero yo no la maté. Ya dije que no la maté hace 9 años atrás; me di vuelta y le dije (a Pavón) ‘vos la mataste’. Por tercera vez que lo estoy diciendo. No me creyeron“, expresó este viernes por la mañana en los tribunales de Gualeguay, según registró AHORA.

 

de su defensa, Wagner manifestó: “Estoy acá para pedir perdón al padre y la madre de Micaela, y a todas las madres y padres que hayan perdido una hija y a todo Entre Ríos. Estoy pagando yo, me hice cargo de todo. Pasaron 9 años y me pegaron una puñalada, me partieron la cabeza, me cortaron la cara, casi me mataron a la semana“, denunció.

 

En ese sentido, cuestionó: “Estoy cansado de que me torturen. Quiero que me den la pena de muerte. Estoy cansado. Parezco un animal, no parezco un preso. En todos lados me discriminan. Estoy bien, pero estoy cansado porque no soy el único caso. Hay muchos casos y la tienen conmigo, ya basta”.

 

“Cuando caí preso con lo que pasó con Micaela, me fui de Gualeguay. Le dije a Néstor Pavón que si me agarraba la Justicia, me mato. Me puse el arma en la cabeza y no salió la bala. Estuve esposado de pies y manos tres semanas hasta que salí y hablé con la psicóloga. Firmé para estar preso porque me querían llevar a un loquero”, recordó. “Pasé un montón de torturas y nunca las conté. Acá sigo lastimado y estoy vivo porque estoy vivo, pero no sé qué va a pasar mañana”.

 

Durante su testimonio, Wegner rememoró su versión de los hechos. “Estoy normal, lúcido. Hace 9 años no estaba así, mirando la cara a la gente y con mucha vergüenza”, afirmó. “No puedo creer lo que hice yo con esa pinta. Me siento nervioso y un poco culpable, pero ya estoy pagando. Quiero ayudar nomás. Pero lo más importante es pedir perdón y arrepentimiento porque estoy pagando”, agregó.

 

Entre otras expresiones, dijo que el día de los hechos estaba bajo efectos de estupefacientes. “El compañero de él me convidó con merca. Tomé un saque de merca para despertarme y después conseguí más. Sé que está mal lo que está diciendo, pero es verdad. Me drogué, sí, para despertarme”, manifestó.

 

Por otro lado, a la hora de recordar lo sucedido, Wagner dijo que tras salir comer, habían salido a “dar unas vueltas” y pasaron por el frente de un conocido boliche de Gualeguay. “Pasó una chica y él quería que yo la agarre. Yo le dije que no. Después pegamos la vuelta y justo iba Micaela caminando. Él me dice mirá allá. Yo estaba drogado, había tomado bebidas y pastillas“, aseguró, y dijo que él hacía lo que le pedían.

 

“Paró el auto y me dice ‘agarrala’. La cacé y no podía, la reboleé para todos lados. Se bajó él y me ayudó. La pusimos en el auto. Él manejó y fuimos. Después la bajamos del auto y pasó lo que pasó. Yo me di cuenta lo que estaba pasando y me fui al auto y a tomar un saque. Tardé en esos minutos. Cuando volví, la estaba asfixiando Pavón y no la pude salvar“, relató, y agregó que lo hizo con la mano y Micaela estaba “boca arriba”. “Yo estaba débil”, acotó.

 

En la audiencia se habló de otro tema escalofriante. “Yo no sé si abusé de ella”, aseguró Wegner y acusó a su estado, pero apuntó contra Pavón: “Él sí abusó de ella”. “Cuando pasa todo eso, no sabía que hacer. Estaba débil. Me sentía un animal porque ni a un animal se le hace eso”, manifestó. “Quedé neutro y él me dijo ‘no pasa nada, ayudame’. Subimos el cuerpo al auto en la parte de adelante y después la cambió a la parte de atrás. La ropa no sé qué hizo si él estaba más despierto, no tomó pastillas como yo, tomó bebidas”, añadió. “Yo no la ahorqué“, sumó.

 

“Él la quería enterrar, pero no lo dejé. Y esto es lo más feo que nunca conté. Después de que dejamos el cuerpo, hicimos marcha atrás y se enterró el auto en una huella de tractor. ¿Cómo hago para sacar un 18 enterrado marcha atrás? Lo sacamos entre los dos“, contó.

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