No hay una receta. Tampoco un solo camino válido ni infalible. Así lo entienden las diferentes comunidades educativas de Concordia. Un día después de conocerse las fortalezas y debilidades de la Escuela Secundaria “Cabildo Abierto”, en un año escolar atravesado por la pandemia, otra institución de la ciudad se puso en contacto con El Entre Ríos.
Se trata de la Escuela Secundaria Nº14 “Alejandro Carbó”, más conocido como el Colegio Carbó o el Colegio Nacional. Su rector, el profesor Sergio Marturet, comentó que de “diversas maneras” abordó el trabajo y comunicación con las familias de sus 800 alumnos.
“Todo fue tan imprevisto que fuimos corrigiendo o puliendo distintos mecanismos para poder llegar así a todas las familias”, precisó y ahí fue que detalló que la escuela cuenta con una página a la cual se suben las actividades de los docentes “y es de fácil acceso para todos”. Además, dispone de una plataforma que es implementada sobre todo por los cursos superiores y, finalmente, está el Whatsapp.
“Los grupos de Whatsapp de los docentes con los padres (en el caso del C.B.C) o con los estudiantes en los cursos más grandes, fue de gran valor, porque a través de ellos la comunicación fue más fluida y directa”, remarcó.
Problemas de conexión
Admitió, en coincidencia con lo dicho por su par de la escuela de Colonia Roca, que “la gran dificultad que comenzaron a evidenciar los hogares es el tema de la conectividad, que los llevó a atrasarse y, en la mayoría de los casos, a desmoralizarse”.
Ahí dio en la tecla de un punto clave: la autoestima de los más jóvenes y, desde esa perspectiva, las ganas o no de continuar cumpliendo con los pedidos de los docentes. “Los días comenzaron a correr y muchos viendo que no iban a poder, empezaron a ver la posibilidad de abandonar, dar por perdido el año y pensar en la posibilidad de repetir”, lamentó luego Marturet.
Acciones desde la escuela
¿Qué hace entonces la comunidad educativa de la secundaria concordiense ubicada frente a la Terminal de Ómnibus? “Reforzamos la comunicación y empezamos a dialogar y ofrecer la impresión del material para que puedan realizar las actividades y luego mediante fotos reenviarlas a los docentes para su corrección”.
Así las cosas, aumentó el número de consultas e interacciones directas con las familias. Incluso, por las redes sociales, el propio director puso a disposición su número telefónico para que lo consulten. “Son muchas las familias que me escriben solicitando el material y luego pasan por mi domicilio a buscar las impresiones”, detalló al respecto.
“Nosotros estamos cerca de las familias y de los estudiantes. Los alentamos a seguir, a no desmoralizarse y salir de todo esto fortalecidos y juntos”, reflexionó y terminó diciendo que, ante tantas consultas en la búsqueda de no perder el año, “allí estamos nosotros para acompañarlos”.