Todo comenzó cuando un llamado alertó a la dependencia policial sobre una joven que estaría siendo víctima de violencia de género por parte de su pareja, en un domicilio ubicado sobre calle Gregoria Pérez y Pública.
Ante la gravedad de la denuncia, un móvil a bordo de los suboficiales de guardia se dirigió de inmediato al lugar. Sin embargo, al arribar, constataron que el presunto agresor ya no se encontraba en la vivienda.
Finalmente, mientras inspeccionaban el inmueble, los uniformados descubrieron una importante plantación de cannabis (255 plantas de marihuana), que fue secuestrada por disposición de la fiscal Evelina Espinosa.