Un gobierno provincial que no termina de sorprendernos
Por lo que parece, tanto el Poder Ejecutivo como la Legislatura provincial se muestran muy activos estos últimos meses. Convalidando por una parte obras faraónicas, definidas así, no por su carácter ostentoso y superfluo, sino por cuanto significan validar el pago de precios que desde varios sectores, por su volumen, se los considera casi como obscenos.
Ni siquiera aparece como necesario indicar que nos estamos refiriendo al negocio de los acueductos, el que resulta indudablemente un negocio chino, mirado del lado que se lo mire, y del que la opinión publica provincial se ha desinteresado, a pesar de que entre otras cosas, significa una hipoteca para nuestro futuro.
Ahora me encuentro con la noticia de la presentación, por parte del Ejecutivo ante la Legislatura, de un proyecto de ley (ignoro si ha se ha convertido en ley, pero eso está de cualquier modo descontado) por el que se autoriza al gobierno a otorgar un préstamo (aporte reintegrable) por hasta la suma de pesos veinte millones ($20.000.000,00.-) a la empresa Citrícola Ayuí SA, con destino a reactivar la producción y procesamiento de cítricos de la citada empresa, en el marco de la propuesta de inversión realizada por la firma EN PREMIEUR SA.
El mismo texto, en otra parte de su articulado, dispone las condiciones a las que estará sujeto el préstamo. Según las cuales el plazo de su cancelación se lo fija en siete años; con un al menos original mecanismo de amortización, ya que se establece que en los primeros cinco años contados desde la fecha del primer desembolso efectivo del préstamo los servicios del crédito (capital más intereses) se abonarán anualmente con 100% de las ganancias líquidas y realizadas, excluyendo las reservas legales, obtenidas por la empresa Citrícola Ayuí no destinadas a reinversión en el proceso productivo. Al efecto, se tomarán los resultados que surgen de los Estados Contables. Transcurridos los primeros cinco años, el saldo remanente del capital con más los intereses se abonará en cuatro cuotas semestrales consecutivas.
A su vez la tasa de interés (a la que se la califica de promocional) se la fija en cinco por ciento efectivo anual sobre saldos, con un punitorio del uno por ciento efectivo mensual sobre saldos en caso de impago.
Al mismo tiempo, como no podía ser de otra manera, la misma ley dispone que se exigirán las garantías que el Poder Ejecutivo considere suficientes para asegurar la recuperación de los fondos. A lo que se agrega, en lo que cabe considerar como refuerzo de las garantías a constituirse como condición previa al otorgamiento de cualquier desembolso del crédito, y a los efectos del control sobre los resultados de la empresa, el Estado provincial designará un síndico titular en Citrícola Ayuí SA, el que ejercerá sus funciones durante los primeros cinco años, y lo que resulta más remarcable aún es que el préstamo otorgado está sujeto a que EN PREMIEUR SA efectivice formalmente el compromiso de inversión por pesos setenta millones en el marco del Plan de Inversiones en Citrícola Ayuí SA ante el Ministerio de Producción de la Provincia de Entre Ríos.
Concluyendo: nos encontramos ante un nuevo regalo de esos a los que nos tiene acostumbrados nuestro gobierno, ya que un préstamo a siete años con esa tasa de interés no se puede calificar de otra manera. Mientras tanto en los mentideros paranaenses se dice que como los vendedores pretendían cobrar sesenta millones y los compradores se cerraron en no pagar más de cincuenta, desde el gobierno se zanjó el desacuerdo poniendo la diferencia
Atajando penales
Según da cuenta una información publicada en su momento por Citrícola Ayuí S.A., ella nació en 1962 en la ciudad de Concordia, Entre Ríos, con la misión de proveer al mercado interno y externo su producción de cítricos de altísima calidad. Esa era la aspiración, que pareció concretar, ya que durante mucho tiempo la empresa avanzó con plantaciones de citrus en toda la Mesopotamia, su planta de empaque ubicada en Concordia y con una posición expectable en el mercado interno y en la exportación. Cuando las cosas se habían puesto mal, después de varios pases, la empresa quedó en manos del grupo del empresario Francisco de Narváez, conocido este último por su tozuda intervención en política participando de alianzas cambiantes, y que en el corto período que estuvo a su frente, según manifestaciones de algunos de sus allegados se cansó de perder planta, dado lo cual lo dejó ir .junto con mil cuatrocientos trabajadores que en forma directa o indirecta estaban vinculadas con su funcionamiento.
Se trata de una historia repetida, a la que entre nosotros se conoce bien de cerca porque se la ha vivido dramáticamente en el caso de la planta industrial que empezó por ser de Vizental S.A. Una trayectoria que se repite en el caso de Cotapa, una cooperativa lechera paranaense, que durante años anduvo a los tumbos, que supo de su estatización a medias, y que también llegó a una situación imposible de remontar.
No estoy en condiciones de señalar en forma precisa los errores de gestión que se dieron en cada uno de esos casos, ni tampoco el grado en que incidieron en ese resultado factores macro económicos, tanto nacionales como globales, aunque el hecho de que Swift, una de las empresas mundiales más grandes de la industria frigorífica haya en su momento tirado la toalla disminuyendo al mínimo su presencia en nuestro país, lleva a suponer que tienen mucho que ver con lo sucedido en todos esos casos las malas políticas, por no decir perversas, aplicadas por el gobierno en materia agro industrial.
Opinión de profano, la que sin embargo se ve corroborada con la difícil situación que viven las denominadas economías regionales de nuestro país, de la cual es una demostración la crisis frutícola presente en la región patagónica y la zona citrícola de nuestra Mesopotamia, la azucarera en el noroeste argentino (en este caso se busca paliarla obligando el gobierno a pagar un precio mayor a los ingenios por el etanol que allí se produce en lo que es una competencia desleal con el menor valor que reciben los industriales que elaboran ese producto en Córdoba y Santa Fe utilizando como insumo al maíz) y el freno de consecuencias imprevisibles que es perceptible en lo que respecta a la comercialización externa de vinos y aceite de oliva. Todo ello, sin olvidar a nuestros arroceros
De allí que ante un cuadro de este tipo, no resulta extraño que el gobierno provincial se haya puesto a atajar penales, procurando resucitar esas plantas. Pero lo que en cambio aparece como curioso, y hasta extraño, es el papel que viene jugando En Premieur SA, en esas operaciones de rescate.
Lo poco o nada que se sabe de En Premieur
Debo al respecto reconocer que mis dotes de investigador son pocas, y los medios a mi alcance para lograr un objetivo de este tipo son menores todavía.
De cualquier manera he podido establecer la existencia de una sociedad que gira bajo la denominación de EN PREMIEUR SA fue constituida por contrato de junio de 2006, y que permaneció en aparente y ambiguo estado de latencia hasta noviembre de 2013, cuando fue dada de alta por la AFIP. El domicilio fiscal a ese momento lo fijó Barcelona 949 de Primavera-Mendoza. Su actividad principal, según las mismas fuentes, era la prestación de servicios personales en los que se incluía expresamente los de astrología y espiritismo (sic) Según información que tiene por fuente a DB Dun&Bradstreet8 en el año 2005 cuando estaba en formación había efectuado una primera presentación ante la AFIP. Como detalle complementario cabría indicar que en la Secretaría de Comercio Exterior fue dada de alta en agosto de 2006 y de baja en noviembre de 2009 También que comochairman (literalmente hombre de la silla, o sea el mandamás) de la sociedad según una consultora extranjera y en el rubro Argentina Producción Alimentaria se indicaba a Juan Carlos Acevedo Díaz D.N.I. 16.246.745
A su vez, a fines de abril de 2014 se comunica que EN PREMIEUR SA mediante resolución adoptada en Asamblea General Extraordinaria celebrada el día 16 de abril de 2.014, ha resuelto la designación para el cargo de Director Titular y Presidente el nombrado Juan Carlos Acevedo Díaz y como Director Suplente un hijo suya, a la vez que fijaban domicilio calle Barcelona 949, Departamento de Guaymallén, Provincia de Mendoza.
Por su parte Acevedo Díaz juntamente con Matías Belestrini, es propietario de LIS ROYAL SA constituida en el mes de septiembre de 2008 y cuyo objeto principal era la producción y comercialización, compra y venta, de productos agropecuarios y especialmente cultivos de vid, olivo, frutales y hortícolas. A la vez que indirectamente en su calidad de socio En Premieur S.A. pasó a ser integrante de Ganadera Cañuelas S.A. cuyo objeto social (como en el caso de todas las mencionadas circunstancias que las convierten en sociedades con un objeto de una amplitud que no se da actividad sin cubrirse encuentra la de explotación de plantas procesadoras de animales y vegetales y frigoríficos y plantas empacadoras de cualquier categoría, propios, alquiladas, arrendadas o de terceros por cualquier vinculación legal; comercialización directa de alimentos cárnicos y no cárnicos.
Hasta aquí llegué... No puedo comprobar cuál era la actividad real y concreta de esas sociedades, de las cuales una al menos tuvo periodos de inactividad, ni estuve en condiciones de establecer su activo.
Solo pude encontrar que Juan Carlos Acevedo Díaz figura a los efectos impositivos como monotributista y que viene cumpliendo regularmente con un crédito otorgado por el Banco Hipotecario por un monto harto modesto. Un cuadro de situación que lleva a preguntarse si no hay alguien a la que EnPremieur y Juan Carlos Acevedo Diaz servirían de sucesivos biombos. Aunque queda abierta otra pregunta, ¿si el que pone la plata es de algún chino, para qué tanto misterio?