La institución se declaró en estado de asamblea permanente y convocó a una reunión urgente para este miércoles 3 de junio a las 9, en la sala de reuniones del establecimiento, citando a padres, tutores, gremios, autoridades educativas y funcionarios municipales.
De acuerdo a lo informado por la comunidad escolar mediante un comunicado de prensa, el principal detonante de la medida es el colapso del sistema cloacal de la institución. El rebalse de aguas residuales provenientes de los sanitarios comenzó a extenderse hacia los pasillos y espacios comunes de circulación, transformando el predio en un foco infeccioso.
Según trascendió, el inconveniente técnico persiste desde hace varias semanas sin que los organismos provinciales o municipales competentes hayan ejecutado obras o reparaciones definitivas en los desagües para frenar el vuelco de las aguas servidas. Ante el peligro inminente para la salubridad e higiene, la asamblea escolar resolvió paralizar el dictado de clases.
“El acompañamiento de las familias resulta fundamental para visibilizar el problema y reclamar una pronta solución que garantice condiciones adecuadas de higiene, salubridad y seguridad para toda la institución”, señalaron desde el cuerpo docente y directivo.
Al problema edilicio se le suma un histórico reclamo por el servicio de transporte escolar que traslada a los estudiantes desde la ciudad de Concordia hasta el establecimiento rural.
Mario López, egresado y actual docente de la escuela agrotécnica, detalló las deficiencias del servicio: “Teníamos a disposición cinco colectivos desde Concordia. Y luego después de la pandemia lo redujeron a cuatro colectivos, por la matrícula de alumnos que venían desde Concordia en ese entonces”. Sin embargo, el docente remarcó que en los últimos años la matrícula de ingresantes volvió a incrementarse notablemente, volviendo indispensable la restitución de la quinta unidad.
La escasez de vehículos genera condiciones de peligrosidad vial. Fuentes del sector de transporte escolar confirmaron que actualmente viajan alumnos parados en los pasillos de los colectivos mientras transitan a alta velocidad por la Autovía General Artigas (Ruta Nacional 14).
La problemática se concentra de forma crítica en un contingente de algo más de 30 estudiantes que aguardan el transporte diariamente en la estación de servicio Shell ubicada sobre la autovía. Al no contar con un coche exclusivo, los choferes deben distribuir a los jóvenes en grupos de diez dentro de las cuatro unidades ya saturadas, obligándolos a viajar de pie en un trayecto de ruta nacional, con el riesgo vial latente que la maniobra implica. Pese a las reiteradas solicitudes para incorporar el quinto coche, la comunidad educativa sigue sin recibir respuestas por parte de las autoridades de transporte y educación.