Valentina tenía 12 años y desde los 10 sufría un tipo de cáncer llamado Sarcoma de Ewing, que se presenta en los huesos o en los tejidos blandos y que afecta fundamentalmente a niños y jóvenes antes de los 20 años.
La menor estuvo internada en Paraná y Buenos Aires y, para sostener el tratamiento, su familia realizaba regularmente una rifa accesible para recaudar fondos.