Atención

Esta imágen puede herir
su sensibilidad

Ver foto

Compartir imagen

Agrandar imagen
José “Pepe” Temón, a las puertas de recibir sus noventa años, fue declarado este jueves 13 de agosto ciudadano ilustre de Concordia; distinción que se suma al reconocimiento y gratitud de toda la comunidad diocesana por su coherencia y testimonio de vida en cada lugar que pastoreó.
“La humildad es su gran virtud; la unidad, un carisma que descubrió y que lleva a la práctica en cada proyecto que inicia; y la opción preferencial por los más pobres el sello distintivo de su ministerio sacerdotal”, señalan desde el Obispado en un comunicado
José Roque Temón nació en Paraná el 16 de agosto de 1930. Es el cuarto hijo y último miembro de una familia de inmigrantes profundamente cristiana, que supo enfrentar las adversidades. De Italia directo a Argentina, vivieron primero en Buenos Aires pero se establecieron la capital entrerriana.
A los 5 años se fue a vivir junto a su familia a la Catedral de Paraná porque su padre había sido nombrado sacristán, y muy pronto se convirtió en un pequeño monaguillo. A los 12 años ingresó al Seminario, respondiendo a la invitación que le hiciera el por entonces Rector de la casa de formación que iba frecuentemente a la Catedral. Allí inició el camino de discernimiento vocacional que llegó a su plenitud y entrega definitiva el 5 de diciembre de 1954, cuando fue ordenado sacerdote a los 24 años.

Su primer destino pastoral fue Urdinarrain, en el departamento de Gualeguaychú; dos años más tarde fue trasladado a la ciudad de Federación y luego estuvo por un tiempo en Villaguay. Para el momento en que fue creada la diócesis de Concordia (1961) el Padre José estaba en la Parroquia Santos Justo y Pastor de Colón, y el primer Obispo Diocesano Monseñor Ricardo Rösch lo destinó de Vicario parroquial a la Catedral.

“Dios lo predestinó para realizar una gran misión evangelizadora en todas las comunidades parroquiales de la ciudad de Concordia en donde estuvo como pastor. Las obras espirituales y materiales que llevo adelante persisten en el tiempo y corazón de los fieles”, aseguran en el comunicado.

“Memorable es el trabajo de asistencia y contención realizado en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes junto a las familias más abnegadas de la zona sur, golpeada tantas veces por las inundaciones. La creación de la guardería infantil y la escuela primaria, se suman a la compañía espiritual y el trabajo siempre presente codo a codo con los obreros. Junto a su gran compañero el Padre Andrés Servin, se hicieron uno con la comunidad para buscar juntos iniciativas y soluciones a las necesidades más urgentes de la comunidad”, recuerdan.

Además, rememoran: “Pasados varios años fue nombrado Administrador Parroquial de la comunidad Nuestra Señora de Itati y allí fue para acompañar y continuar la obra del Padre Pedro Duarte que ya estaba muy enfermo. Fallecido el Padre Duarte fue nombrado Párroco y continuó con su trabajo de pastoreo privilegiando los sectores más vulnerables. Trabajó junto a las familias del barrio Pancho Ramírez y el incipiente Barrio Constitución”.

“Su espíritu inquieto lo impulsó a realizar gestiones en la municipalidad y consiguió la donación de una manzana donde se construyó la capilla San Francisco, lugar donde más tarde se erigiría en parroquia. Allí trabajo propiciando varios talleres de oficio, siempre siguiendo el ideal de las primeras comunidades cristianas: cuidando a los pobres, velando por sus necesidades, trabajando incansablemente por incluirlos en los proyectos de la comunidad”, explican.

También, recuerdan cómo llegó a su lugar definitivo: “En 2001 fue destinado a la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya, comunidad donde permanece en la actualidad. Primero junto al Padre Daniel Zimmermann y ahora mano a mano con el Padre José Zabaletta. El la plenitud de su vida, el Padre Pepe lejos de dedicarse al descanso sigue acompañando a las familias en su camino de fe. Tal es el caso de la comunidad San Judas Tadeo y Nuestra Señora de Guadalupe”.

Además, dan a conocer otro motivo para celebrar. “El próximo domingo 16 de agosto el Padre Pepe cumple 90 años, y junto a él queremos celebrar el don preciado de la vida y su testimonio de amor fecundo allí por donde su persona estuvo. Gracias querido Padre Pepe por su entrega incondicional y generosa a Dios y a la comunidad.”, concluyen.
Fuente: Comunicación Diócesis Concordia

Enviá tu comentario