Concordia

Municipalidad e instituciones trabajan en conjunto ante los “consumos problemáticos”. Resultados de una encuesta en 3 barrios

La Comisión de Consumos Problemáticos, una de las áreas de la denominada Mesa Local de Desarrollo Humano de Concordia, confeccionó un Relevamiento y Diagnóstico Territorial, a partir del cual le dio forma a una encuesta anónima en colaboración con la Subsecretaria de Unidad Especial de Proyectos Estratégicos y la Infraestructura de Datos Espaciales de la Secretaría de Gobierno.

Esta herramienta permitió recopilar información vital de 316 personas en los barrios José Hernández, Isthilart Norte e Isthilart Sur, volviendo más comprensibles los alcances del drama de los consumos problemáticos.

Fabricio Gallardo, coordinador de la Comisión, ponderó la importancia de la encuesta, máxime si se tiene en cuenta que “es muy difícil enfrentarte con una persona que te diga que está transitando algún tipo de problemática, ya sea de violencia, de analfabetismo o, en este caso, de consumos”.

Se trata de “una herramienta que nos sirve para generar acciones, sobre todo preventivas”, resaltó, en diálogo con Despertá Con Nosotros, por Oíd Mortales Radio.

La encuesta reveló con nitidez que los consumos problemáticos “atraviesan todos los rangos etarios”. “A veces pensamos que es un problema sólo de adolescentes y de jóvenes y no es así”, aclaró Gallardo.

Pero la consulta a estos vecinos –cuyos resultados mostramos más abajo- dista mucho de ser el objetivo. Por el contrario, es un medio diagnóstico para volver más efectiva la respuesta, tanto para ayudar a quienes ya consumen como para prevenir.

Guía digital para quienes quieran pedir ayuda
Otra acción concreta surgida de la Comisión, donde concluyen la Municipalidad e innumerables actores de la sociedad civil, ha sido la elaboración de una guía local completa de instituciones que abordan consumos problemáticos, que responde a una pregunta que suelen formular los familiares o a veces el mismo afectado: ¿a dónde pido ayuda?

“Si bien el folleto puede ser muy efectivo, hoy la mayoría tiene celular y generamos un QR que ponemos en las escuelas, en los lugares cercanos a los consumos, en los barrios, en una esquina. A partir de ese QR, los chicos pueden encontrar un video y acceder a redes que te acompañan. Tenemos tanto de nación como provincia e instituciones locales que están en el tema de la rehabilitación, tanto la ambulatoria como la rehabilitación con internación y, sobre todo, espacios de escucha y ayuda, que son muchos”, explicó Fabricio Gallardo.

“Es una manera de ofrecer ayuda de forma amigable, sin que les estemos apuntando con el dedo a dónde tienen que ir, mostrarles diferentes opciones”, agregó. Y aportó algunos ejemplos: “que tengan a mano instituciones como Sedronar; la pastoral de adicciones; la iglesia Fe y Esperanza; Alcohólicos Anónimos que está en la Iglesia Nuestra Señora del Valle, en la parroquia Pompeya; el hospital Felipe Heras a través de línea de 0800 de atención inmediata en caso de alguna consecuencia por una abstinencia, algún cuadro. Todo eso está al alcance a través de este dispositivo QR”, precisó.

Fabricio no dudó en calificar como “innovadora” a la flamante guía digital, por dos razones: “Primero, por la disposición inmediata de información y, segundo, porque a través de la comisión de Consumos Problemáticos de la Mesa de Desarrollo Humano es la primera vez que nos encontramos todas las instituciones trabajando juntas y es la intención coordinar los esfuerzos para ser más efectivos a la hora de llegar a las personas que necesitan ayuda”.
Capacitaciones
Además de la encuesta y la guía digital, la Comisión apuesta con fuerza a las capacitaciones, para que crezca el número de ciudadanos con la formación y las herramientas necesarias para actuar, especialmente en la prevención.

“Se está trayendo capacitaciones de provincia, capacitaciones de nación, que entrenan para estar en el territorio y sobre todo aportan herramientas. Estamos transitando el tercer módulo de una capacitación de preventores de consumos problemáticos”, explicó Gallardo.

La información que se comparte a través de estos talleres “es de gran utilidad”, resaltó, a la par que invitó a “toda la comunidad a formar parte. Cada uno se puede convertir en un preventor en su barrio”.

“Hay consumos en los trabajos, en la escuela. Tenemos chicos que son las 6:30 de la tarde y todavía los papás no los pueden ir a buscar porque no se despertaron de algún consumo. Eso está pasando todos los días. Hoy tenemos la posibilidad de empezar a cambiar esta realidad. Tal vez no lo vamos a ver ahora, pero donde hagamos el cambio en una persona, todo nuestro esfuerzo valió la pena”, concluyó.
Los resultados de la encuesta
El trabajo de relevamiento consiguió respuestas de 316 vecinos de los barrios José Hernández, Isthilart Norte e Isthilart Sur, una zona de la ciudad que tiene como referencia al Hospital Carrillo y el Hogar de Ancianos Juana Sarriegui de Isthilart.

El 48,4% (153 personas) admitió haber tenido consumos en el último año, mientras que el 51,6 % (163) aseguró no haber consumido.

Respecto de cuáles fueron los consumos predominantes, 95 identificaron al tabaco, 61 a la cocaína, 56 al alcohol, 38 a la marihuana, 23 al paco, 14 al crack, 9 al éxtasis, 5 a las apuestas, 4 a medicamentos y 2 a “otro tipo de consumos”.

Otro dato relevante surgido de la encuesta tiene que ver con los impactos del consumo. El 57,5% (88 personas) admitió que su vida se vio afectada mientras el 37,% lo negó y 5,2% dudó.

De esos 88 que admitieron impactos en su cotidianeidad, 25 tienen entre 35 y 49 años; 19 son jóvenes entre 25 y 34; 18 son adultos de 50 a 65 años; 12 son adolescentes/jóvenes de entre 16 y 24 años y 13 son personas mayores de 66.

En el grupo de los que admiten efectos en su vida derivados de los consumos, 59 mostraron disposición a pedir ayuda, 22 dijeron que no y otros 7 evitaron responder.



Fuente: Oíd Mortales Radio - El Entre Ríos