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Acerca de la lenta vacunación en Entre Ríos

El stock sin aplicar al 22 de Mayo último

Se conocen explicaciones gubernamentales que nada explican. No es extraño que ocurra que, cuando se trata de explicar algo, más allá de las buenas intenciones, no se haga otra cosa que aumentar la confusión.

 

Eso es lo que se ha hecho, en relación a la información del Monitor de Vacunación Nacional que El Entre Ríos reprodujera en su portal. Cifras que daban cuenta de una deplorable performance de nuestro gobierno local en materia de vacunación contra el coronavirus, circunstancia que se desprende del hecho que nuestra provincia figura como la tercera con mayor stock de dosis sin aplicar, en lo que constituye un ranking de mala práctica en la materia.

 

 

Es que al respecto resulta atendible, pero a la vez insuficiente, el argumento oficial que explica que “es más rápida la acción de la aplicación de las dosis que el registro, que es nominalizado, persona a persona, a través de un sistema nacional, el Novimac, al que sólo tienen acceso algunas personas especialmente capacitadas para utilizar los sistemas”. Ello así, por cuanto el nuestro en ese aspecto es un problema que también tienen otras provincias que alcanzan una diferencia del 20 o 25 por ciento de diferencia entre las dosis que figuran como recibidas y las aplicadas, sin que se haga una referencia concreta respecto a esa situación.

 

 

Máxime cuando es de suponer que en materia de registración de datos no existe razón alguna para que se hagan presente preferencias entre las provincias, a diferencia de lo que cabría suponer si se tratara de la distribución de la vacuna.

 

Es más, de ser valedera la circunstancia esgrimida, existe una condenable desidia por parte de los funcionarios competentes, en procura de acabar con un “atraso en la registración”, el cual al hacerse público vendría a dar una idea equivocada acerca del nivel de diligencia de nuestro gobierno provincial.

 

Más consistencia tiene la argumentación oficial vinculada con el esfuerzo que significa llevar la campaña a todo el territorio provincial, dada sus características peculiares en lo que hace a la distribución geográfica de la población, cual es el caso de la radicación en áreas rurales o pequeños núcleos de población en su interior.

 

Pero de cualquier manera, se trata de una situación que debió haber sido prevista, sobre todo teniendo en cuenta los anuncios del Presidente Fernández que llevaron a pensar un aluvión de vacunas para fines del año pasado. Dado que queda claro que, de haberse producido, se habría vivido una situación verdaderamente caótica, en casos en que tanto la previsión como la diligencia extrema deben primar. Y que es inexcusable, ya que no cabe aquí la paciencia de la población frente a una nada infrecuente pachorra por parte de nuestra administración provincial en trámites sencillos y otros no tanto, que se extiende hasta el infinito antes de completarse.

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