Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido

Las crisis de América

De Argentina al río Bravo, la palabra que en los últimos días ha sonado como música de fondo en América Latina ha sido "crisis". De distinta índole e intensidad, pero con repercusiones en los equilibrios internos o en las relaciones diplomáticas. Crisis política en Buenos Aires, donde el choque entre Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner paralizó el Gobierno y obligó al presidente a ceder a la presión de su vice y exmandataria. El resultado fue la remodelación de gabinete con seis nuevos ministros y el balance, el triunfo de la mujer que de verdad tiene todo el poder en el país.

 

México y Estados Unidos afrontan una nueva crisis migratoria tras la llegada de unos 15.000 haitianos a la frontera. Mientras Washington ya ha iniciado las deportaciones y el gobernador de Texas ha exhibido intolerancia y mano dura contra los migrantes, la desesperación cunde en el campamento improvisado debajo del puente que une Del Río y la Ciudad Acuña, en el Estado mexicano de Coahula. Hasta allí han viajado nuestras compañeras Constanza Lambertucci y Teresa de Miguel para contarnos la tragedia de miles de personas que huyeron de un país. Haití, instalado en una emergencia permanente.

 

La entrevista más importante de la semana nos lleva hasta Colombia, que hace meses enfrentó una intenísima oleada de protestas y encara las elecciones presidenciales del próximo año. El director de América de EL PAÍS, Jan Martínez Ahrens, y la corresponsal en la Región Andina, Inés Santaeulalia, entrevistaron al líder opositor Gustavo Petro, favorito en las encuestas. El veterano político afirma que "Colombia no necesita socialismo, necesita democracia y paz”.

 

El Salvador y su presidente, Nayib Bukele, han seguido en la primera línea de la actualidad. Las protestas multitudinarias y la respuesta del mandatario milenial abren una etapa de división en el país centroamericano. "Por primera vez miles de personas no se reunían para aplaudirle", escribe Jacobo García. Por primera vez, se abrió una grieta en El Salvador de Bukele.

 

Por Francesco Manetto, desde Ciudad de México

Teclas de acceso