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La diputada nacional Blanca Osuna, de Unión x la Patria, compartió su postura en torno al debate surgido por la reforma jubilatoria que impulsa el gobierno de Rogelio Frigerio en Entre Ríos.

A continuación, el texto enviado a El Entre Ríos:

"Una verdad tremenda: el Gobernador de Entre Ríos se ensaña con las mujeres.

Su proyecto desconoce uno de los avances sociales y culturales más importantes de las últimas décadas: el impacto de las tareas de “cuidado” y su valor económico.

Al aumentar la edad de acceso a la jubilación e igualar las condiciones de edad entre hombres y mujeres, las mujeres retroceden. Frigerio está negando las desigualdades reales existentes y, de este modo, se profundizan inequidades históricas (se nota mucho el espíritu machista que sostiene el texto del proyecto).

La igualdad de género que históricamente reclamamos cuenta con normas nacionales y provinciales y está en las antípodas de esta decisión, por lo cual es de absoluto cinismo invocarla.

Especialistas y organizaciones internacionales y locales en seguridad social advierten que elevar la edad jubilatoria sin considerar las brechas de género profundiza la desigualdad económica y previsional.

Las mujeres tienen mayores niveles de informalidad laboral, menores salarios y más responsabilidades en labores de cuidado durante toda su vida activa.

Está demostrado que enfrentan mayores dificultades para acceder y permanecer en empleos formales, y registran trayectorias laborales interrumpidas. Además, sostienen una doble jornada entre el trabajo remunerado y las tareas de cuidado no remuneradas. A esto se suman las reconocidas desigualdades para acceder a cargos jerárquicos.

¿Sabe Frigerio lo que son y qué implican las tareas de cuidado?

¿Acaso conoce cómo y cuánto agotan, y el tiempo que demanda ese trabajo impago?

Se lo pueden explicar muy bien las enfermeras y médicas, las docentes, las cocineras, las mujeres de servicios auxiliares, las empleadas públicas provinciales y municipales y las jubiladas.

Para ilustrar al respecto, ANSES informó que, sobre la densidad de aportes previsionales entre quienes alcanzaron la edad jubilatoria en 2024, el 64 % de los varones contaba con los aportes necesarios para acceder a la jubilación, mientras que entre mujeres ese porcentaje se reducía drásticamente al 37 %.

Por lo tanto, miles de mujeres quedaron excluidas del beneficio jubilatorio, ya que Milei eliminó en 2025 la posibilidad de acceder a la moratoria para completar aportes. Solo en Entre Ríos se vieron afectadas 6800 mujeres de esa franja etaria por la decisión oficial.

¿Alguien puede honestamente afirmar que esas mujeres no trabajaron?

Lejos de reparar esa desigualdad, Frigerio la profundiza. El aumento de la edad jubilatoria y la dificultad adicional para cumplir requisitos más exigentes constituyen una definitiva postergación que despoja de derechos.

El déficit de la Caja es usado como razón principal del proyecto de ley, aunque sólo constituye una parte de la realidad de las finanzas del Estado provincial, que se evita considerar integralmente, mientras se difunde información imprecisa.

Sin embargo, es empleado para tomar decisiones con consecuencias nefastas para grandes mayorías de entrerrianos/as.

Y peor aún, desde el gobierno se alientan contradicciones entre sectores, estatales o no, que buscan ocultar las consecuencias del ajuste que inexorablemente sobrevendrá de aprobarse esta norma.

Vemos que, para resolver la situación previsional de quienes hacen funcionar las diversas reparticiones del Estado —organismo central, organismos descentralizados, el Poder Judicial, personas que atienden múltiples obligaciones, responsabilidades y servicios—, no se consideren diversas fuentes de financiamiento y solo se defina poner todo el peso del ajuste en el propio personal.

Por citar algunos ejemplos: el juego en línea, que ha tenido crecimiento exponencial; los impuestos a embarcaciones y autos de alta gama; la renta minera extractiva sobre arenas silíceas, áridos y arcillas; la transmisión de patrimonios por vía de herencias, legados o donaciones; o el Convenio Multilateral, donde Entre Ríos es la provincia de la Región Centro con menor índice (3,5 %), en relación con Córdoba (4,7 %).

El debate tributario debe sincerarse si es que la situación es grave.

Del mismo modo, la mentada solución del déficit de la Caja debería incluir la revisión de la vigencia del Decreto 1 de los primeros minutos de 2025 y del Decreto 77/25, firmados por el gobernador para asegurar el aumento constante y actualizado de su propio sueldo y el de sus funcionarios, a través de las llamadas UCES (Unidades de Compensación Económica), que se engrosan automáticamente mes a mes y tienen carácter remunerativo y bonificable; mientras que, en contrario, no hay aumento ni paritarias para empleados y educadores. Por ello, Entre Ríos integra desde marzo de 2026 el grupo de las cuatro provincias argentinas peor calificadas en materia de salarios docentes.

También debiera revisarse la ampliación injustificada de la estructura del gobierno provincial, con la creación de nuevos ministerios, secretarías y coordinaciones que suman varias decenas de altos cargos nuevos, a lo que se agregan todos los gastos adicionales de funcionamiento, servicios, viáticos, etc.

Cuando nos preguntamos qué esconde Frigerio en su proyecto de reforma previsional, aparecen respuestas que no pueden permanecer ocultas:
Discriminación de género y afectación de los intereses de las mujeres.

Su íntima relación política con Milei, que impide reclamos por fondos nacionales adeudados. Concentración del ajuste en entrerrianos/as de sectores mayormente medios y bajos, como docentes, empleados del Estado y jubilados.

Declaración de emergencia en un solo organismo, la Caja de Jubilaciones, sin clara justificación presupuestaria y financiera integral.
Incremento apreciable de nuevos gastos y muestras palpables de injusticia tributaria quedeben revisarse.

Atribución excepcional e inconstitucional para extender la emergencia sin aprobación legislativa.

Denunciamos que la ley jubilatoria no puede modificarse desde una acotada planilla de cálculo.

No hay equilibrio fiscal posible sin equilibrio social. Menos aún si, como se ve, al gobierno de Frigerio no le importa afectar a trabajadores y jubilados y pisotea derechos y conquistas de las mujeres".

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