Eduardo Aubert era un personaje singular del sur entrerriano. Desde la Oficina Agrometeorológica de Urdinarrain, Don Aubert se hizo conocido por su particular forma de brindar los datos del tiempo en distintos medios de prensa, especialmente en las radios de la ciudad, que requerían semanalmente de sus conocimientos.   Era sinónimo de climatología, de saber lo que ocurriría con las lluvias o con las sequías. Cada previa de fin de semana, especialmente durante la temporada de verano y en época de Carnaval, desde las radios de Gualeguaychú se lo consultaba y sus informes tenían de todo: mucho conocimiento, humor y una particular manera de dar a conocer el estado del clima.   En su carrera de meteórologo recibió muchas distinciones, pero fundamentalmente, Don Aubert se ganó el respeto y el cariño de todos los que, de una u otra forma, lo sintieron parte de su cotideaneidad. "Muy buenos días", saludaba con su potente voz en cada salida al aire, para luego dar paso a su habitual informe sobre el tiempo, al cual no le faltaba ningún tipo de detalle.   Su salud comenzó a tener algunas complicaciones, el fallecimiento de su esposa fue un golpe fuerte para su achacada salud. Hace pocos meses fue noticia porque protagonizó un accidente vial en Urdinarrain, donde chocó con su vehículo y sufrió algunas lesiones.   En los últimos días no se lo había visto por los lugares que solía frecuentar en su barrio. Tampoco respondió durante el fin de semana a los llamados telefónicos que se le hicieron. Es por eso que la Policía de Urdinarrain se acercó a su casa en el mediodía del domingo y se encontró con el cuerpo sin vida de Don Aubert en su dormitorio.   Estaba próximo a cumplir 80 años. El fallecimiento de Eduardo Aubert tiñó de dolor el domingo en Urdinarrain y en todo el departamento.   Aubert había nacido el 2 de julio de 1941 en la localidad de Irazusta, hijo de padres muy humildes, peones en la estancia “La Loma” de Colonia Las Flores, en el sur entrerriano. Allí vivió sus primeros años hasta que un día su familia decidió trasladarse a Britos donde concurrió a la escuela primaria Chacabuco. Así comenzó la historia de un jovencito que soñaba con convertirse en aviador y miraba constantemente las nubes… ya a esa edad decía que eran sus amigas.   En una entrevista recordó cómo fue que llegó a ser aviador: "Desde muy chico me gustaba y era uno de mis sueños y lo logré: iba en moto a hacer un curso al aeropuerto de Concepción del Uruguay, mientras trabajaba en una estación de servicio, pero a mí me gustaba la aviación y pude aprobar el curso y comencé a perfeccionarme llegando a ser piloto remolcador. Es mi pasión, aunque me ha frenado un poco la parte económica. Me recibí de piloto de avión a los 29 años y realicé muchos vuelos. Además, estuve en muchos festivales aéreos… pero mi verdadero sueño era ser piloto de línea y atravesar los mares en esos grandes aparatos".   Respecto de su otra pasión, la meteorología, Aubert recordaba: "Mi madre siempre me decía: ¿Por qué vivís mirando las nubes? Y yo le contestaba que me encantaba hacerlo y que las nubes eran mis mejores amigas. Recortaba diarios con artículos meteorológicos y hacía carpetas y las estudiaba… Logré que me dieran un curso a distancia del Servicio Meteorológico Nacional. Ya era grande cuando me recibí, me costó años conseguir el título, por eso siempre le digo a los chicos que hay que ser persistente cuando uno desea algo. Fue así que luego hablé con el Intendente (Héctor) Altinier, le pedí si me podían adelantar dinero y que me lo descuenten del sueldo porque quería comprar una estación meteorológica. Su respuesta fue que sí, pero que la iba a comprar el Municipio. Así nació la Estación Agrometeorológica Municipal Urdinarrain".