Las barrancas de Diamante comenzaron, otra vez, a sufrir grietas. Las fisuras se comenzaron a observar en la parte oeste del Parque de las Barrancas y su continuidad hacia calle España. Los vecinos de la zona se mostraron preocupados por la peligrosidad del lugar.   Con las últimas lluvias, la dinámica actual que se produce en el río Paraná, junto a los movimientos del suelo, dejaron como consecuencia rajaduras en la zona.   Este jueves se observaron las fisuras, como la extensión que se amplió tornado peligrosa la zona para quienes lleguen al lugar. Es por eso que desde la Municipalidad colocaron carteles advirtiendo sobre los riesgos.   Vecinos de la zona (calle España/27 de febrero) destacaron que el lugar debió ser desalojado en 2022, cuando las barrancas sufrieron una enorme grieta que afectó a los habitantes del lugar, en ese momento, una extensión mayor a la actual pero igual de peligrosa.   En octubre de 2018, tras realizar análisis en el lugar, el director de Hidráulica, Cristian Gietz, dijo: “La solución que resta es una obra para preservar el sector al otro lado de la barranca que se encuentra cercano a la ciudad”.   Al mismo tiempo, CONICET y otros órganos con profesionales realizaron trabajos e investigaciones con informes que indicaban la realización de obras de estabilización.   Además, el gobernador Gustavo Bordet anunció en varias ocasiones la realización de tareas que estabilicen las barrancas y hasta estuvo en el presupuesto provincial, pero hasta abril del 2023 no se observaron trabajos que mitiguen el deslizamiento de las barrancas diamantinas.