La problemática involucra al Molino Súper y al Molino Pienso. De acuerdo con lo señalado por el secretario general del gremio, Fernando Daglio, el Molino Súper se encuentra prácticamente paralizado por la falta de materia prima para sostener la producción. Si bien la planta continúa abierta y los trabajadores conservan sus puestos, actualmente las tareas se limitan al mantenimiento de las instalaciones.
En tanto, el Molino Pienso mantiene una actividad reducida, utilizando únicamente el cereal necesario para completar algunas crianzas que aún conserva la empresa. Una vez finalizada esa producción, persisten las dudas sobre la continuidad de las operaciones.
A la incertidumbre sobre el futuro de las fuentes laborales, se suman los problemas derivados de los atrasos en el pago de salarios. Desde el sindicato señalaron que las demoras se han profundizado en los últimos meses, generando un creciente malestar entre los trabajadores.
Además, el gremio advirtió que los canales de diálogo con la empresa son limitados y que los contactos se mantienen principalmente con mandos medios, sin acceso directo a quienes toman las decisiones dentro del grupo empresario.
La situación impacta de manera directa en las familias de los empleados, que deben reorganizar permanentemente su economía ante pagos parciales o demorados y, en muchos casos, recurrir al apoyo de familiares para afrontar gastos cotidianos.
En este contexto, representantes sindicales trasladaron la problemática a las autoridades municipales durante un encuentro realizado este martes con el intendente José Eduardo Lauritto, donde manifestaron la preocupación existente por la falta de definiciones respecto del futuro de las plantas y de los puestos de trabajo.