Desde la entidad empresaria trazaron un diagnóstico crítico sobre las variables que afectan directamente la actividad en las distintas localidades entrerrianas, señalando múltiples factores de presión financiera y operativa.
“La fuerte caída del consumo, la retracción de la actividad económica y el constante incremento de los costos operativos están colocando a numerosos establecimientos en una situación extremadamente compleja”, indicó la institución. En el mismo sentido, la Feder remarcó que el contexto adverso sobrepasa la capacidad de respuesta del sector privado, afirmando que “la realidad actual demuestra que el esfuerzo realizado por las empresas no está alcanzando para garantizar su sostenibilidad”.
El documento dedica un apartado especial a la actividad turística, uno de los motores estratégicos de la economía provincial, la cual viene registrando una notable disminución en sus niveles de demanda.
De acuerdo a lo expresado por la Federación, “la disminución del movimiento impacta de manera directa sobre hoteles, restaurantes, comercios y múltiples actividades vinculadas”.
Ante este panorama, la entidad empresaria instó a las autoridades a implementar políticas activas que permitan revertir la tendencia negativa y sostener los puestos de trabajo en el territorio provincial.
Específicamente, la Feder solicitó la adopción de “medidas que impulsen la actividad económica, promuevan el consumo, alivien los costos que afectan la producción y fortalezcan al turismo como actividad estratégica para el desarrollo provincial”.
Finalmente, el comunicado concluye con un fuerte llamado a la acción política y social para resguardar el entramado productivo de la región: “Entre Ríos necesita una agenda de crecimiento. Cada comercio que cierra, cada empresa que reduce su actividad y cada puesto de trabajo que se pierde representan un retroceso para toda la comunidad”, sentenció la organización de manera categórica.