“Me prepoteó, entonces yo me paré para calmarlo y me pegó un manotazo y me dejó el ojo morado. Eso lo mostré en la contradenuncia que hice yo, porque actué distinto”, agregó.
El concejal reconoce que lo golpeó, pero dice que lo hizo para defenderse: “Él me pegó y yo me defendí. Después me calmé y ahí todo se terminó. Los concejales están de testigo”, sostuvo.
Lemos se quejó porque al intendente “no le podemos pedir explicaciones de nada” y relató que “él entró a los gritos, sacado, no puede entrar así”.
“Cuando pedimos rendición de cuentas tenemos problemas, nunca nos dicen en qué se gasta la plata”, expresó el concejal.