Participaron representantes de Bomberos Voluntarios, fuerzas de seguridad, Concejo Deliberante, Hospital San Benjamín y el Departamento Ejecutivo Municipal.
La instancia tenía como objetivos anticipar escenarios para no actuar únicamente ante la emergencia, fortalecer la coordinación interinstitucional, actualizar el mapa local de recursos críticos disponibles, revisar aprendizajes de eventos anteriores, y preparar una respuesta más rápida, organizada y eficiente si se producen crecidas o anegamientos.
El encuentro se concretó luego de que el intendente José Luis Walser recibiera respuesta de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande a la nota enviada el 22 de junio, con la inquietud de conocer el caudal que se prevé para el río Uruguay.
“Para el período 10 de junio al 10 de julio, el pronóstico de precipitación muestra como más probables lluvias por encima de lo normal para la subcuenca Alta, dentro de lo normal para la subcuenca Media y por debajo de lo normal para la subcuenca Inmediata”, señala el escrito con la firma de Alejandro Daneri, presidente de la delegación argentina.
“El caudal de aporte medio para junio 2026 se estima entre 2.200 ? 3.500 m³/s; encontrándose estos valores dentro del tercio inferior correspondiente a los meses de junio del periodo de explotación tomados desde 1980”.
“Independientemente de la magnitud que finalmente tenga el fenómeno del Niño (fuerte o muy fuerte), sus efectos sobre el caudal del río Uruguay, recién comenzarían a notarse a partir del mes de septiembre 2026”.
La situación hidrológica actual “es normal, típica de la época invernal. Todo indica que se mantendrá así hasta el inicio de la primavera”.
Escenario previsto
De acuerdo con la información transmitida por el coordinador de Defensa Civil de la Provincia Cristian Bravo y por el contacto técnico del área de hidrología de la represa, el evento de El Niño tendría características severas. Se esperan lluvias abundantes en la cuenca alta, media y local del río Uruguay, lo que podría derivar en crecidas extraordinarias.El impacto previsto podría ser igual o incluso más severo que el registrado en 2015. Para los meses de septiembre y octubre se prevé especial atención, ya que podrían producirse descargas de agua desde la represa, a raíz de las lluvias en el norte.
Si bien no hay aún certeza absoluta sobre magnitudes y fechas exactas, el criterio actual es que la planificación debe hacerse sobre un escenario severo priorizando la anticipación.
Situación local y antecedentes
Desde Hábitat y Vivienda indican que vienen trabajando en la recopilación de información recursos a partir de una planilla provincial de relevamiento de recursos disponibles.Como antecedente, señalan que en la evacuación de 20024 se registraron 12 familias evacuadas "en seco", es decir, antes del ingreso del agua a las viviendas. No en todos los casos hubo anegamiento directo de las casas: algunas familias debieron dejar sus hogares por corte de accesos o por desbordes de desagües y saturación del sistema.
En tanto, dieron a conocer que el espacio previsto para una eventual evacuación es el predio de la exmetalúrgica, en el ingreso a la ciudad.
“Hoy el panorama indica la necesidad de trabajar sobre una hipótesis preventiva seria, con posibilidad de un evento hídrico de fuerte impacto”, concluye el informe del área municipal.