"El temor viene de la mano con el famoso evento El Niño, que justamente potencia eventos de lluvia de magnitud sobre todo en esa zona. Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el sur de Brasil y Paraguay son sectores que se ven muy potenciados con eventos de precipitación“, sostuvo.
El especialista explicó que, si bien durante julio y agosto también pueden registrarse tormentas importantes, el período en el que normalmente se siente con más fuerza El Niño todavía no comenzó. "El efecto más significativo se suele tener a partir de septiembre y octubre. Ahí es cuando se espera que alcance su punto más fuerte“, afirmó.
"Eso no quiere decir que antes no pueda haber tormentas fuertes. También pueden darse en julio o agosto, pero cuando más se potencia la situación de lluvias en un año Niño es a partir de la primavera“, agregó.
Otro punto que, según explicó, habrá que seguir de cerca es lo que ocurra en el sur de Brasil. Si allí las lluvias son abundantes, también aumentará el caudal de los ríos Paraná y Uruguay, con impacto en toda la cuenca.
"Si llueve mucho en Brasil también crecen el Paraná y el Uruguay. Una vez que esos ríos aumentan su caudal se genera un efecto tapón que no deja escurrir a los arroyos que desembocan en ellos y ahí empiezan a producirse desbordes río arriba“, explicó.
No obstante, aclaró que ese todavía no es el escenario actual, ya que los ríos aún no presentan niveles altos. “Es una de las consecuencias que tenemos que mirar a largo plazo”, indicó.
La preocupación tiene respaldo en los pronósticos internacionales. El último informe del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI), de la Universidad de Columbia, confirmó que El Niño ya está establecido. “Las condiciones de El Niño están transitando hacia un evento de intensidad moderada”, señaló el reporte, que asignó una probabilidad de entre el 97% y el 98% de que el fenómeno persista durante el invierno y la primavera del hemisferio sur. Según el documento, las temperaturas en las capas más profundas del océano Pacífico muestran anomalías que “podrían actuar como una fuente crítica de energía para el desarrollo e intensificación de El Niño”, con valores más del doble de los registrados en el mismo período de 2023.
Carlos “Cali” Goring, intendente de Colonia Aurora, dijo: “Los productores por ahora no se vieron tan afectados por las intensas lluvias, aunque si sigue este clima pueden tener problemas para levantar la cosecha de tabaco o mandioca. Pero, por ahora, el principal problema lo tuvimos en el pueblo, donde se inundaron mucho las calles porque tenemos problemas con los desagües. Necesitamos obras ahí y fondos de Nación o provincia, porque la inversión que se requiere no la puede afrontar el municipio”.