Según argumentan los afectados, la carrera será reemplazada por una Tecnicatura Superior en Gestión de Energías Renovables. Si bien la rectoría fundamentó la nueva opción técnica en base a futuras inversiones en la región, omitió dar respuestas sobre el destino de los estudiantes actuales y el impacto laboral sobre el cuerpo docente.
A través de un documento presentado ante el equipo directivo, los firmantes cuestionaron cuáles fueron los parámetros pedagógicos, institucionales y socioeconómicos para determinar el cese de la carrera. Los docentes advierten que el argumento de una baja matrícula no es exclusivo de este profesorado, señalando un trato dispar frente a otras ofertas académicas de la institución.
Un docente de la carrera, bajo estricta reserva, detalló a la prensa la constante inestabilidad de la propuesta: "Todos los años el profesorado es a término y tenemos que presentar los argumentos para que siga funcionando. El año pasado también estuvo muy fuerte la posibilidad del cierre y finalmente esa decisión se revirtió".
Asimismo, los educadores manifestaron su preocupación por el método de selección utilizado por el Consejo Directivo, indicando que el Profesorado de Matemática posee actualmente un índice de matriculación menor y continuará en funciones. "Además, hoy hay una demanda muy grande de profesores de Lengua. Muchos egresados de Diamante están trabajando incluso en Paraná porque faltan docentes en esa área", subrayó la misma fuente.
El cese de la carrera no se aplicará de manera inmediata para los cursos superiores, sino que adoptará un esquema de finalización progresiva. En la actualidad, el primer año cuenta con una regularidad de entre seis y ocho alumnos, sobre un total de 12 ingresantes originarios, sumados a las cohortes de segundo, tercero y cuarto año.
Sin embargo, el impacto en las fuentes de trabajo se sentirá desde el inicio del próximo ciclo lectivo. Al tratarse de cargos interinos con designaciones anuales, los profesionales del área verán reducida su carga horaria de forma inmediata. "Todos somos suplentes a término fijo. Las horas se concursan todos los años. Los que damos clases en primer año ya sabemos que en marzo de 2027 vamos a perder esas horas", advirtió el entrevistado.
Ante este panorama, la comunidad educativa exige un plan de contingencia formal que detalle cómo se administrarán las tutorías, las mesas de exámenes especiales y las equivalencias para evitar la deserción de los alumnos que ya están cursando.
El conflicto sumó tensión debido a presuntas irregularidades en el proceso de toma de decisiones dentro del gobierno institucional. De acuerdo con lo plasmado por los docentes, en un acta fechada el pasado 2 de junio constaba el pedido explícito de continuidad para las opciones de Lengua y Matemática. No obstante, en la posterior sesión donde se convalidó el cierre, acusaron que no se computó el voto negativo de la representante del claustro docente.
"Lo que más nos preocupa es que nunca tuvimos la posibilidad de sentarnos a explicar por qué creemos que esta carrera debe seguir existiendo. La decisión ya estaba tomada cuando nos enteramos", lamentó el docente afectado.
Por el momento, las autoridades del Instituto Superior Diamante no han emitido declaraciones públicas directas para responder a las impugnaciones de los profesores. La única postura oficial fue difundida mediante las plataformas digitales de la institución, donde se confirmó el desarrollo del proyecto pedagógico para implementar la Tecnicatura Superior en Gestión de Energías Renovables en 2027.
La dirección del establecimiento puntualizó que la nueva carrera técnica cuenta con el aval de la Dirección Departamental de Escuelas de Diamante, la Dirección de Educación Superior, el municipio local y el secretario de Industria de Entre Ríos, Catriel Tonutti, quedando supeditada su apertura a la firma del dictamen del Consejo General de Educación (CGE).
La justificación estratégica de la entidad educativa se sostiene en el anuncio de radicación de inversiones privadas en el Puerto de Diamante, específicamente de la firma de origen brasileño Nueva Energía Solar, orientada al ensamblado de paneles solares, lo que generaría una demanda genuina de técnicos especializados en el sector energético regional. No obstante, el comunicado oficial omitió cualquier referencia al destino del profesorado saliente y a la situación de su personal.