A pesar de la merma mensual, el sector mostró un leve alivio en la comparación interanual, con un crecimiento del 0,9% respecto a junio del año pasado. Este repunte localizado estuvo fuertemente traccionado por la inyección de liquidez que significó el cobro del medio aguinaldo y por el dinamismo comercial que generó el consumo asociado al Mundial de Fútbol 2026. Sin embargo, desde las entidades mercantiles advierten que el comportamiento de los consumidores locales sigue signado por la cautela y la búsqueda exhaustiva de promociones.
Al analizar el comportamiento por rubros, el sector de Perfumería se posicionó a la cabeza con un incremento interanual del 9,5%. Este repunte se vio favorecido, en parte, por una baja base de comparación respecto del mismo período de 2025. No obstante, los comerciantes de esta rama manifestaron su preocupación ante el avance de las compras en plataformas internacionales y las dificultades financieras asociadas a la alta presión tributaria.
Por su parte, el rubro de Farmacia experimentó una mejora del 5,4% interanual, impulsada fundamentalmente por la estacionalidad de las enfermedades respiratorias y las campañas de prevención invernales. A pesar de la suba, los farmacéuticos aclararon que el gasto se concentró en medicamentos esenciales y opciones genéricas, al tiempo que advirtieron que las demoras en los pagos de las obras sociales continúan asfixiando la reposición de stock.
El rubro de Alimentos y bebidas reflejó un alza del 2,9% interanual. El cobro del Salario Anual Complementario (SAC) y las reuniones sociales para seguir los partidos de la Selección Argentina apuntalaron la venta de snacks, panificados y bebidas. Desde el comercio de cercanía local señalaron que el volumen de venta dependió de manera directa de los descuentos con billeteras virtuales y promociones bancarias, mientras persiste el vuelco masivo hacia segundas marcas.
En tanto, Textil e indumentaria avanzó un 1,9% interanual. La llegada de las bajas temperaturas reactivó la salida de ropa de abrigo, mientras que la fiebre mundialista traccionó la demanda de camisetas y ropa deportiva oficial. La contracara de este sector sigue siendo la creciente competencia de artículos importados y los canales de comercialización informal.
Los bienes durables y semi-durables no lograron capturar los beneficios del aguinaldo. El sector de Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles sufrió una baja interanual del 3,1%. Las familias priorizaron gastos corrientes, obligando a los locales a sostener ofertas agresivas que terminaron erosionando su rentabilidad frente al aumento de los costos fijos.
La misma tendencia contractiva afectó a Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, que retrocedió un 2% debido al freno habitacional y la paralización de obras, limitándose la demanda a refacciones de urgencia. Finalmente, Calzado y marroquinería cayó un 1%, un fenómeno ligado a la tendencia de los clientes de reparar calzado usado en lugar de adquirir nuevos pares, sumado al impacto del calzado importado.
De cara a las proyecciones para los próximos doce meses, el informe publicado por Ámbito detalla que el 52,3% de los comerciantes pyme espera que la situación económica permanezca sin cambios. En tanto, un 37,7% proyecta una mejora en el mediano plazo y un 10% anticipa un escenario de mayor empeoramiento.
A pesar de esta relativa percepción de estabilidad en las expectativas de fondo, el clima de negocios actual sigue congelado en materia de desarrollo: el 59,3% de los empresarios consultados considera que todavía no es un buen momento para realizar inversiones o ampliar el capital de sus firmas, priorizando el resguardo de la liquidez operativa.