Los primeros años de Cotapa estuvieron marcados por una rápida expansión. En 1964 se firmaron los estatutos y se adquirieron los terrenos para su instalación. En 1968 comenzó a funcionar la usina pasteurizadora de leche en Paraná y, apenas tres años más tarde, la cooperativa inauguró su primera planta de leche en polvo.
Hitos de una historia
Durante la década de 1970 el crecimiento continuó con la apertura de establecimientos en Lucas González, Aranguren, Alcaraz y Crespo, donde desarrolló nuevas líneas de producción, especialmente vinculadas a la elaboración de quesos.El crecimiento no se limitó a la actividad industrial. A mediados de los años 70 la cooperativa creó su propio periódico institucional y, hacia fines de esa década, constituyó la Asociación Mutual Cotapa, ampliando los servicios destinados a sus asociados y trabajadores.
En la década de 1980 la empresa diversificó aún más sus actividades. Además de ampliar la capacidad para producir leche en polvo, puso en funcionamiento un criadero de cerdos, incorporó un centro de cómputos —una innovación para la época— y abrió el tradicional salón de ventas sobre avenida Almafuerte, al que luego se sumó una proveeduría en Paraná.
La expansión territorial también continuó con la inauguración de una planta en Hasenkamp y, posteriormente, de una fábrica de chacinados y un sector veterinario, reflejando el perfil diversificado que llegó a tener la cooperativa durante esos años.
Uno de los hitos más importantes de esa etapa llegó en 1989, cuando Cotapa concretó su primera exportación de productos, consolidando un proceso de crecimiento que la convirtió en una de las principales industrias lácteas de Entre Ríos y en una marca profundamente identificada con Paraná y la región.
Crisis, caída y recuperación
Con el paso de los años la empresa atravesó distintas administraciones, cambios societarios y profundas crisis económicas que pusieron en riesgo su continuidad. Ese proceso culminó con la quiebra de la firma, pero también dio lugar a una nueva etapa: la conformación de una cooperativa integrada por sus trabajadores, que logró mantener la producción y recuperar la actividad de la planta.Hoy, a 62 años de su fundación, Cotapa celebra el aniversario con la fábrica nuevamente en marcha y administrada por sus propios trabajadores. Tras la aprobación judicial de la compra de la planta por parte de la Cooperativa de Trabajo Cotapa, la empresa busca consolidar esta nueva etapa con inversiones, ampliación de su red comercial y el objetivo de proyectar al futuro una de las marcas más tradicionales de la industria alimentaria entrerriana.
En manos de los trabajadores
El Juzgado Civil y Comercial de Paraná habilitó la transferencia definitiva de los bienes a sus trabajadores. La resolución contempla un pago inicial de 400 millones de pesos y el saldo en cuotas, además de establecer las garantías para concretar la operación. La decisión judicial coronó más de tres años de gestión cooperativa.Cotapa difundió un mensaje por el aniversario en el que destacó el valor simbólico de esta fecha. El presidente, Carlos Strada, recordó a José “El Vasco” Abelli, referente del cooperativismo que impulsó a los trabajadores a organizarse tras la quiebra de la empresa en 2022. También agradeció el acompañamiento de instituciones, proveedores y la comunidad durante el proceso de recuperación.
Sus trabajadores definieron el presente como “un nuevo comienzo para una gran marca” y renovaron el compromiso de seguir produciendo alimentos de calidad con los valores del cooperativismo.