Dando los primeros pasos que les permitan concretar el proyecto, conversaron con El Entre Ríos Alejandra González, Rosita González, Oscar Bravo, Adriana Roh y Rubén Delorenzi; quienes junto a Silvia Antúnez, Carla Saboreado y Carlos Miño, conforman la comisión directiva.
“Uno de los objetivos es que profesionales les enseñen a cocinar los alimentos que podemos darles desde Cáritas, combinándolos con otros que estén a su alcance, y así puedan aprovecharlos nutricionalmente. Además, enseñarían hábitos de cocina, higiene y cómo organizar una comida familiar”.
A la par, quieren ayudar a quienes realizan preparaciones para la venta pero sin las condiciones sanitarias adecuadas. Por eso, –una vez terminada- la cocina cumpliría con las normas bromatológicas exigidas. “Aquellos que quieran venir a elaborar sus productos, les brindaríamos los medios. Dejarían algo para Cáritas y venderían el resto”.
“Los acompañaríamos con los trámites para obtener el carnet de manipulación de alimentos e incluso la municipalidad les puede habilitar algún puesto de venta”, agregan.
La cocina se utilizaría también para la realización de beneficios que organiza la comunidad y sus diferentes pastorales (pasteles, empanadas, pollos, buseca, locro) y/o para la preparación de almuerzos/cenas comunitarios, o con un fin benéfico.
Mejoras en el espacio físico y relevamiento
Por el momento, el proyecto se centra en mejorar el espacio físico con el que cuentan (lindante al salón y a la secretaría parroquial). Cambio de techo, colocación de cerámicos en pisos, revestimiento de paredes, ampliación de la línea gas natural, ampliación de la red de agua, adaptación de desagües, instalación eléctrica apropiada, aberturas, cielorrasos y pintura, entre otros.Luego será necesaria la compra de mobiliario, electrodomésticos y utensilios. Ya cuentan con cocina, horno, freezer y dos heladeras.
La primera actividad consistirá en un relevamientos del radio parroquial y sus capillas, y de aquellas personas que se acercan a la sede de Cáritas, considerando sus necesidades básicas. Desde Cáritas se proporcionará el lugar físico, la parte humana idónea para realizar la capacitación y colaborará con los alimentos y materiales (utensilios, cubiertos, artículos del hogar).
También proyectan realizar acompañamiento a embarazadas y niños recién nacidos, especialmente en lo que hace a su alimentación.
“El que llega a Caritas es por una necesidad real e innegable. Pretendemos no ser solo proveedores de ropa y alimentos, sino oídos atentos y dispuestos a transformar en obras ese requerimiento. Para poder ver la realidad, siempre es preciso escuchar”, señalan.
Quienes quieran colaborar económicamente con la iniciativa, pueden hacerlo a través del Alias Delcarmencaritas.