Una estructura de ladrillos enterrada, posibles vestigios de las antiguas instalaciones sanitarias y sectores de pisos que datarían del siglo XIX, forman parte de los hallazgos que siguen saliendo a la luz en la Casa Natal de Fray Mocho, en Gualeguaychú.
Las excavaciones arqueológicas buscan recuperar huellas materiales de la vida cotidiana en una vivienda histórica y aportar nuevas pistas sobre sus usos a lo largo del tiempo.
Los trabajos se desarrollaron durante las jornadas del 11 y 12 de octubre, cuando el equipo científico de Arqueoterra Delegación Entre Ríos amplió el sector donde había sido detectada una estructura circular de ladrillos y abrió nuevas áreas del patio. Esas tareas permitieron dejar al descubierto partes de los pisos históricos del inmueble, correspondientes al siglo XIX.
Uno de los elementos que concentra la atención de los investigadores es la denominada Estructura Soterrada 1 (ES1), una construcción de aproximadamente un metro y medio de diámetro que permanece bajo tierra.
De acuerdo con las primeras interpretaciones, podría tratarse de un antiguo pozo absorbente relacionado con el baño y la cocina de la vivienda. Su construcción podría corresponder a la época de Fray Mocho o incluso a un período anterior, aunque se trata de una hipótesis que deberá profundizarse a medida que avance la investigación.
El interés del hallazgo radica en la posibilidad de conocer aspectos de la organización y el funcionamiento cotidiano de una casa del siglo XIX a partir de sus estructuras materiales. Los pisos y las construcciones subterráneas constituyen indicios que pueden ayudar a reconstruir cómo se utilizaban los distintos espacios del inmueble.
Las excavaciones forman parte de la segunda etapa del proyecto de rescate arqueológico del patio del Museo Casa Natal de Fray Mocho, desarrollado en articulación con el Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas “Profesor Antonio Serrano”, con sede en Paraná.
Esta investigación está encabezada por el doctor Axel Weissel Vietto y la licenciada Micaela Rossi, integrantes de Arqueoterra. También participan el Club de Arqueología Gualeguaychú, estudiantes y docentes de Geografía e Historia de la ciudad y un estudiante de Arqueología de Santa Fe.
La continuidad de las tareas permitirá profundizar el conocimiento sobre las características y los usos históricos de la vivienda. Entre las posibilidades previstas se encuentra incorporar los resultados a los recorridos del museo y evaluar la futura exhibición de los sectores recuperados.
Una casa histórica que conserva la memoria de Gualeguaychú
Ubicada en calle Fray Mocho 135, la Casa Natal de Fray Mocho es un inmueble de arquitectura poscolonial que remite a la vida doméstica de mediados del siglo XIX. El edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional y actualmente funciona como museo dedicado a preservar y difundir la historia de su célebre habitante y el contexto cultural de aquella época.
La vivienda conserva características arquitectónicas como sus paredes de ladrillo, los techos de tejas francesas, el zaguán de ingreso, las galerías y los patios. Es precisamente en uno de esos patios donde las excavaciones actuales buscan recuperar testimonios materiales de las etapas anteriores del inmueble.
El museo cuenta con una Sala Histórica Evocativa, donde se presentan documentos, fotografías, publicaciones y objetos vinculados con la vida y la obra de Fray Mocho. También dispone de una sala para exposiciones temporarias, una biblioteca, un archivo histórico y un espacio de usos múltiples destinado a actividades culturales y educativas.
La propuesta museográfica no se limita a recordar al escritor: también permite acercarse al desarrollo del periodismo, la educación y las transformaciones culturales de Gualeguaychú durante el siglo XIX. Los nuevos hallazgos arqueológicos podrían sumar otra dimensión a ese recorrido, al aportar información sobre la propia vivienda y las formas de habitarla.
Legado del escritor entrerriano que fundó Caras y Caretas
Fray Mocho fue el seudónimo con el que se hizo conocido José S. Álvarez, escritor y periodista nacido en Gualeguaychú el 26 de agosto de 1858: alcanzó reconocimiento por sus retratos costumbristas, sus descripciones de personajes y ambientes de la sociedad de su tiempo y su particular mirada humorística.
Su trayectoria periodística quedó estrechamente ligada a Caras y Caretas, la emblemática revista ilustrada que fundó y dirigió hasta su muerte, ocurrida en Buenos Aires en 1903, cuando tenía 44 años. Su obra retrató costumbres, lenguajes y personajes de la vida argentina, con una atención especial a las formas de hablar y a las escenas de la vida cotidiana. Esa capacidad de observación lo convirtió en una figura destacada de la literatura y el periodismo nacional.
La casa donde transcurrieron sus primeros años conserva hoy parte de esa memoria. Las excavaciones en el patio abren, además, una nueva vía para indagar en la historia material del lugar: detrás de los muros y bajo los pisos de la vivienda todavía pueden quedar rastros de cómo era la vida en aquella época.