El nivel del río sigue bajando, lo que preocupa a las autoridades locales. Hay bancos de arena que no se alcanzan a detectar a simple vista, incrementando la posibilidad de accidentes.
"Si se navega con una lancha o barco pequeño cerca de la costa, o en el algún lugar donde se desconozca la profundidad, pueden aflorar estos bancos y pueden ocasionar un serio accidente. Lo primero que debe hacer el navegante deportivo, si no conoce bien la zona, es desplazarse a muy baja velocidad", alertó el jefe de la delegación de Prefectura Naval, Fernando Santucci.
La bajante está vinculada a “cuestiones climáticas”, según los especialistas. La falta de lluvias en las cuencas altas provoca en descenso diario del río.
De todas formas, la situación está lejos de ser crítica como en 2009, cuando apenas se superó el metro de altura.
"El panorama es bastante complejo. Esta es una bajante extraordinaria. Si bien estos no son los registros más extremos, pero desde luego no es habitual esta altura del agua en esta zona", explicó Santucci.
"La mínima histórica y para generar complicaciones tiene que estar muy por debajo del metro. Una posibilidad que hoy está muy lejana. La previsión es que bajaría 10 centímetros y comenzaría lentamente a subir", señaló el gerente de comunicación, Guillermo Lanfranco.