Un operativo conjunto de la Policía de Entre Ríos y organismos provinciales permitió decomisar aproximadamente 1.000 kilos de pescado en una vivienda utilizada como lugar de acopio en Concordia. Entre las especies encontradas había dorados, bogas, patíes y tarariras. Parte de los ejemplares tenía prohibida su captura, otros no alcanzaban las medidas reglamentarias y también se detectó pescado sin documentación que acreditara su trazabilidad sanitaria.
El procedimiento se llevó adelante durante la jornada del jueves mediante una orden de allanamiento, en el marco de una investigación iniciada a partir de distintas denuncias que alertaban sobre presuntas infracciones a la normativa provincial de pesca.
La intervención fue realizada de manera articulada por personal de la Brigada de Prevención de Delitos Rurales Concordia, dependiente de la Policía de Entre Ríos, e inspectores de la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización, organismo que funciona bajo la órbita de la Secretaría de Agricultura del Ministerio de Desarrollo Económico.
Durante el operativo, las autoridades secuestraron alrededor de una tonelada de pescado de distintas especies, entre ellas dorados, bogas, patíes y tarariras, además de otras variedades.
Según se informó desde la Dirección General de Prevención de Delitos Rurales, el decomiso estuvo fundamentado en presuntas infracciones a la Ley Provincial de Pesca Nº 4892 y sus resoluciones reglamentarias. Entre las irregularidades detectadas, se mencionaron la presencia de especies cuya captura se encuentra vedada, ejemplares que no cumplían con las dimensiones mínimas establecidas para su extracción y comercialización, y productos que no contaban con la trazabilidad necesaria para acreditar sus condiciones sanitarias.
Qué pasó con el pescado decomisado
Luego del procedimiento intervino un médico veterinario, quien debía elaborar un informe técnico y legal para determinar si la mercadería reunía condiciones de aptitud para el consumo humano.
De acuerdo con lo comunicado oficialmente, el profesional aconsejó la desnaturalización del pescado, medida que finalmente se llevó a cabo tras el operativo.
La investigación que derivó en el allanamiento se había iniciado a partir de la recepción de diversas denuncias sobre actividades que podrían estar infringiendo la legislación vigente en materia de pesca y protección de los recursos ictícolas de los ríos.