La investigación penal se inició gracias a un llamado telefónico anónimo recibido a través de la línea 134. El aviso de alerta daba cuenta de un posible traslado de sustancias estupefacientes que provenía desde la provincia de Misiones con un destino final que aún es materia de investigación judicial. Con esa información precisa, los uniformados del Escuadrón IV de Gendarmería montaron un retén, localizaron e interceptaron la marcha de un automóvil Volkswagen Vento para realizar un control físico de rutina.
El olfato clave del can "Loki" y el sofisticado ocultamiento
La inspección inicial del vehículo cambió rotundamente de rumbo cuando entró en acción el can detector de narcóticos de la fuerza, bautizado “Loki”. El animal realizó una marcación positiva y unánime sobre distintos sectores del rodado, alertando a los gendarmes sobre la presencia presunta de estupefacientes en zonas no visibles.Ante esto, los efectivos procedieron a efectuar una requisa exhaustiva y desarmar el habitáculo, logrando hallar:
• 24 paquetes rectangulares compactos y dos envoltorios menores conocidos como "bochitas".
• Los mismos se encontraban ingeniosamente escondidos en la zona interna de la guantera y en los guardabarros internos del baúl.
• El pesaje final arrojó la cifra exacta de 23,987 kilogramos de cocaína.
Allanamientos en Concordia y Córdoba ante una posible red trasnacional
La causa judicial quedó radicada en el Juzgado Federal de Concordia, bajo la dirección de la jueza federal Analía Ramponi, con la intervención activa del fiscal federal interino Francisco Bernhardt y el secretario Alan Bergdolt. Tras la detención de los tres ocupantes del auto, quienes ya fueron indagados y permanecen tras las rejas, las autoridades ordenaron una serie de allanamientos simultáneos en las provincias de Córdoba y en la propia ciudad de Concordia.El objetivo de estas irrupciones es reconstruir la ruta exacta de la cocaína y determinar los nexos locales. De manera provisoria, la Justicia Federal encuadró el expediente bajo los delitos de transporte de estupefacientes en concurso real con contrabando de estupefacientes. Los investigadores sospechan que, por el volumen de la sustancia incautada y la ingeniería de ocultamiento en el auto, se está ante una organización delictiva de gran escala con ramificaciones de carácter transnacional.