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En el ejercicio 2023, las administraciones provinciales redujeron su liquidez en un promedio del 11%, según un estudio que realizó el Ministerio de Economía de Entre Ríos y que contempló lo que ocurría en otras jurisdicciones. Esta liquidez se mide por la cantidad de depósitos provinciales en el sistema financiero nacional, ajustado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

En esa escala, Entre Ríos tuvo el peor resultado con una merma del 65% y Mendoza se ubicó en el podio con un incremento del 211%. Además de la provincia cuyana, apenas cuatro jurisdicciones más tuvieron un desempeño positivo: la Ciudad de Buenos Aires (+31%), Neuquén (+27%), provincia de Buenos Aires (+21%) y Chaco (18%). En el otro extremo, junto a Entre Ríos, se encuentran Santa Cruz y Catamarca (ambas con -62%); Tucumán (-60%) y Tierra del Fuego (-58%).

El informe, elaborado por la cartera de Hacienda de la gestión que encabeza Rogelio Frigerio, mostró también otra forma de medir el impacto de la pérdida de liquidez: la capacidad de atender el pago mensual de haberes de la administración pública.

“Una forma complementaria de analizar la compresión de los niveles de liquidez es identificando qué porcentaje de la nómina salarial mensual podría ser financiada aplicando el stock de depósitos, es decir, qué cobertura salarial otorgan los saldos disponibles de la provincia”, reza el documento oficial.

En este marco, puede observarse que en Entre Ríos, “tras promediar valores cercanos a 4x durante 2022, el ratio presenta un marcado deterioro a lo largo de 2023, acelerándose en la segunda mitad del año, dejando a la nueva administración una cobertura de apenas 1.1x nóminas”, según el estudio.
Ingresos y gastos
Otro dato relevado fue el desempeño recaudatorio de cada jurisdicción. El informe se centra en los 19 distritos que, a la fecha, tienen la información disponible, con datos de cada uno de ellos y del Banco Central.

En ese sentido, se destacó que, ajustadas por inflación, las recaudaciones provinciales bajaron un promedio de -1,4%. De nuevo Entre Ríos está en el último peldaño: su caída fue de -7,7%. Mendoza se mantiene en el lote de resultados positivos (aumentó 2,7%) aunque la pole position en esta tabla correspondió a CABA: +10,5%.

El documento que Economía de Entre Ríos le envió a Frigerio hace unos días, mencionó al respecto: “Si bien no debe soslayarse la caída del nivel de actividad y la sequía que afectó a la región agrícola (ver que Córdoba y Provincia de Buenos Aires completan el podio de las peores performances), se puede concluir que la provincia, o debería haber intentado explorar mejoras en su capacidad de recaudación, o, en caso contrario, avanzar con un plan de austeridad fiscal”.

Al actual gobernador le pusieron una bandera roja en este tramo del informe: “La ejecución fiscal de 2023 cerró con una caída real del 5.3% en los ingresos provinciales” producto de la merma en la recaudación provincial, de la coparticipación (-6,6%) y de otros ingresos (-8,5%). Pero, por otro lado, los gastos primarios (salarios principalmente, que representan el 70%) aumentaron un 3,8%.

El estudio observó también el bajo nivel de gasto de capital como porcentaje del gasto primario en las provincias. Los gastos de capital muestran la inversión que realiza el sector público y su contribución al incremento de la capacidad instalada de producción. El ejemplo clásico es la inversión real directa: construcción de obra pública.

El registro consolidado a nivel nacional es de apenas 13%, según datos del primer semestre del año pasado tomados de publicaciones de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales. Entre Ríos invirtió apenas el 6%, aunque en este caso no es la última. Peores performances tuvieron Santa Cruz (2%) y Río Negro (5%).

En el otro extremo, estuvieron San Luis (47%), Santiago del Estero (36%), Catamarca (25%) y Mendoza (24%).
Proyecciones
La foto de cierre de 2023 permite identificar un “fuerte deterioro” en el balance fiscal de Entre Ríos, de acuerdo al informe. Y puso de relieve que en 2024 se presentarán varios agravantes: recorte en las transferencias presupuestarias del gobierno nacional, merma en la coparticipación federal y una mayor demanda de gasto social.

A esto sumó que, por primera vez desde 2017, la provincia deberá enfrentar un doble pago de capital correspondiente al bono en dólares emitido en Nueva York. Los vencimientos implicarán 130 millones de dólares. La primera mitad fue cancelada en febrero y la segunda vencerá en agosto.

El diagnóstico que Frigerio tiene sobre su escritorio destacó además que la “miopía fiscal” que “sólo busca réditos políticos de corto plazo sin mirar estratégicamente hacia el futuro”, es una “figurita repetida” en la historia fiscal argentina y en cualquier nivel de gobierno que se analice.

En este contexto, el documento rescató: “Vemos positivo el cambio de rumbo impulsado por buena parte de las nuevas administraciones, poniendo al equilibrio fiscal como una política de Estado y como condición necesaria para el desarrollo económico de largo plazo”.
Fuente: Juan A. Bracco para Infobae

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