El proyecto considera que en la tarea de intercomunicarnos con nuestro relevante antepasado y su consecuente y necesaria proyección hacia las nuevas generaciones, se torna necesario establecer un espacio popular de reflexión, consenso, pluralidad y participación ciudadana, que conlleve a la creación de un emblema que nos identifique como comunidad, ante la provincia , el país y el resto del mundo.
Menciona que, en este aspecto puntual, concebir el impulso de una bandera propia, no connotan e implican de modo alguno, situaciones que pudieran vulnerar o de confusión, con los símbolos patrios tradicionales que nos legaran nuestros ilustres próceres.
La ordenanza sostiene, también, que siendo plenamente conscientes sobre el valor y la significancia de afianzar la identidad ciudadana de sus habitantes, la nueva bandera debe responder a preceptos históricos y consideraciones particulares que han caracterizado y distinguen a la comunidad en todas sus manifestaciones, económicas, culturales y sociales.
Aunque las bases del concurso no se han dado a conocer, los ediles adelantaron que podrán participar todos los vecinos de la ciudad, aportando ideas y proyectos, en especial los artistas plásticos e historiadores de la ciudad.