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La biblioteca de todos cumple 150 años. El recuerdo de quienes forjaron el camino “para que la mente de nuestros jóvenes se ilumine”

Este domingo 9 de agosto la Biblioteca Popular Fiat Lux de Colón cumple 150 años de su fundación.

 

Quienes hicieron su aporte para darle vida fueron “un grupo de filántropos radicados en la zona con la denominación Logia Masónica Cristóbal Colón N° 50”, relata la Prof. Andrea Viviana Coppes. A partir de una investigación realizada con documentos pertenecientes a los archivos de la propia institución, la docente de Historia y Ciencias Sociales realizó una reseña de la cual compartiremos algunos tramos.

 

Entre aquellos altruistas se encontraban Ángel Luisi (docente), Martin Reibel (médico), Herminio Quirós padre (hilandero), Emilio Gouchon (autodidacta), Enrique Rieter (hombre de ciencia, artista, por entonces director de la Colonia de San José), Miguel Sabatier y Juan A. Fernández (comerciantes).

 

Este ámbito fue estableciéndose en disímiles hogares particulares. Se iniciaron con 612 ejemplares, folletos y volúmenes. Uno de los últimos lugares en que funcionó fue en la casa de Guillermo Ferrari, amigo personal de Herminio Juan Quirós (h), sumándose también personas benévolas como Manuel Esteva y Roca (español). En sus inicios, la institución se regiría por los estatutos de la Biblioteca Popular “El Porvenir” de Concepción del Uruguay.

 

En 1903 obtienen una casa propia en 12 abril 230, terreno perteneciente a la Asociación Italiana, contando con dos salas para estudio y una oficina para el bibliotecario (hoy comedor). Los primeros bibliotecarios fueron Emilio Gouchon, los hermanos Fernández, Martín Reibel, Ángel Luisi, Ambrosoli y el profesor Luis Feltri.

 

Ya en 1891 se aventuran nuevos integrantes a la comisión: Guillermo Ferrari (presidente); Apolinario Sanguinetti (vicepresidente); Miguel Bernasconi (secretario); Domingo Antonini hijo (tesorero); Francisco Fernández Warlet, Juan Segriser y Leopoldo Díaz (vocales); José María González (bibliotecario).

 

La donación de Quirós y el nuevo edificio

 

 

En 1927 Los asambleístas intentaron concretar la adquisición de un solar para la construcción de un nuevo edificio social, debido a que el que tenían era insuficiente para desarrollar sus actividades. En ese momento se informa que existe un terreno en la esquina de las calles Centenario y Lavalle, cuyo propietario era Emilio Echavarría de Lescano, por el precio de 10 mil pesos. En estos momentos el presidente, doctor Miguel Esteva Berga, observa que no hay suficientes recursos para tal inversión y ofrece abonar la suma. La asamblea acepta y así ocurre, pero con el compromiso de devolvérselo cuando los socios tengan recursos.

 

El señor Francisco Batmalle realizó el siguiente comentario: “Que se resuelva la compra del inmueble ofrecida por el señor Echavarría Lescano y sus hijos, por el antedicho precio de diez mil pesos, pagadera al contado con lo que la sociedad dispone y la suma que entregará en calidad de préstamo por parte del presidente”.

 

A partir de ese momento comienzan las tratativas para gestionar, mediante el diputado nacional Herminio Juan Quirós, los fondos necesarios. El presidente también se conecta con el ministro de Obras Públicas de la Nación Don Roberto Ortiz y lo notifica del envío de los planos del edificio para ser elevado a la Dirección General de Arquitectura.

 

Una de las primeras donaciones efectivas fue realizada por el diputado Quirós, por la suma de 40 mil pesos. Con esta base se creyó conveniente la construcción de un nuevo edificio. Se llama a licitación y se presentan varias propuestas: Virgilio Zossi ciento trece mil quinientos cuarenta y un pesos cuarenta y dos centavos moneda nacional; José A. Natal, ciento diez y ocho mil cinco pesos treinta y tres centavos moneda nacional; y Amalio Montecelli, ciento diez y siete mil setecientos setenta y nueve pesos con tres centavos moneda nacional. La asamblea aceptó lo propuesto por Arq. Virgilio Zossi.

 

La obra fue dirigida por F. Juan Massera. El edificio sería de dos plantas, un espacio para los anaqueles, la lectura, donde su techo es un vitro para una mejor iluminación; y en la parte superior Salón de Conferencias y casa de los bibliotecarios. Los pisos eran de pinotea, sus mesas muy amplias y las sillas artesanales, siendo en total 120.

 

El sueño se concreta un 30 de octubre de 1943, dando su elocuente discurso el presidente doctor Miguel Esteva Berga, agradeciendo y lamentando la partida del hijo dilecto de Colón Herminio Juan Quirós, “quien aporto y luchó por la concreción de esta obra”. Continúa su relato nombrando también al Ing. Juan Francisco Morrogh Bernard (1894-1969) diputado nacional (Departamento Gualeguaychú). “… se empeñó en hacer figurar en los sucesivos presupuestos nacionales, nuevas partidas hasta completar el importe total, con lo que se consiguió dar cima a una obra que acreciente el acervo moral y estético de una ciudad. Es justo que, en esta ocasión jubilosa, expresemos nuestro más vivo agradecimiento a quienes tanto bien nos hicieron y les rindamos el merecido homenaje”.

 

Cuna de instituciones y grandes acontecimientos

 

 

Por la Biblioteca Popular Fiat Lux han pasado a través de los años diversos autores presentando sus obras y disertando. Se han llevado a cabo exposiciones de cuadros, fotografías y obras de teatros. Se presentaron cantantes líricos, pianistas renombrados y personajes del mundo, escuchándose diferentes idiomas.

 

Sus salones han dado origen a diversas instituciones con las que hoy cuenta la ciudad: Escuela Normal de Colón, ADCADIS, Centro de Jubilados de la Provincia de Entre Ríos. A la vez que fueron escenario de importantes acontecimientos: II Congreso Internacional de Turismo del Río Uruguay, firma del acuerdo de construcción del Puente Internacional Gervasio Artigas y eventos organizados por Amigos del Arte.

 

En 1960, por primera vez integraron la comisión mujeres, con alta participación en el desarrollo de la cultura.

 

Cuando Colón cumplió sus 100 años, en la biblioteca realizó su primera presentación el Coro de la parroquia, integrando como corista el padre Cipriano Berin, dirigido por Juan Carlos Vulliez.

 

Además, fue Impulsora de la Federación de Asociaciones Culturales de Entre Ríos (F.A.C.E.R)

 

Bibliotecarios y presidentes

 

 

Entre los bibliotecarios que pasaron por las salas, la historiadora recuerda a Félix Viñesky, Zulema Turbil de Esquivo. En 1982 llegarían Blanca Castro y Jorge Peralta, quienes obtuvieron sus títulos de Bibliotecarios Nacionales en la ciudad de La Plata. También pasaron Eduardo Giovanelli, Malvina Peralta, Joaquín Giovanelli, Claudio Martínez, y actualmente Selene Quiroga, Flavia González y Florencia Rodas.

 

Desde su fundación y hasta 1891, fueron presidentes de manera rotativa, donde funcionaba la biblioteca, Ángel Luisi y Enrique Rieter.

 

Darían continuidad a la tarea, los siguientes presidentes:

 

1891 Guillermo Ferrari (escribano).

 

1898 Juan Esteva y Roca (escribano).

 

1901-1959 Dr. Miguel Esteva Berga (hermano del escribano Juan Esteva y Roca).

 

1960 Enrique P. Simonini (docente).

 

1961-1976 Dr. Miguel Antonio Esteva (médico, hijo del Dr. Miguel Esteva Berga).

 

1977 Ricardo Maxit (abogado).

 

1981 Enrique Rassmussen (docente) fue presidente interino por licencia del Dr. Ricardo Maxit.

 

1982 Dr. Ricardo Maxit.

 

2020 -2022- Sonia Cot (docente).

 

2023 Eduardo Viollaz (docente).

 

2026 Fabián Hajdinjak (docente).

 

“Muchas personas integraron y lo siguen haciendo en esta comisión, con mucha responsabilidad y mucho apego por nuestra biblioteca, con el único objetivo de que la mente de nuestros jóvenes se ilumine ‘Fiat Lux’ y la luz se hizo”, dice la historiadora.

 

Por último, recuerda una frase: “La Biblioteca es de todos y no es de nadie” . (Dr. Ricardo Maxit, expresidente de la institución).

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